Latinoamericanos se quedan en discurso de Ahmadinejad


El presidente iraní­ Mahmoud Ahmadinejad durante una conferencia de prensa en el salón de conferencias de Naciones Unidas, en Geneva. Delegados de la Unión Europea abandonaron la conferencia anti-racismo cuando Ahmadinejad lanzó una ola de acusaciones contra Israel y le llamó Estado Racista.

AFP PHOTO / FABRICE COFFRINI» title=»El presidente iraní­ Mahmoud Ahmadinejad durante una conferencia de prensa en el salón de conferencias de Naciones Unidas, en Geneva. Delegados de la Unión Europea abandonaron la conferencia anti-racismo cuando Ahmadinejad lanzó una ola de acusaciones contra Israel y le llamó Estado Racista.

AFP PHOTO / FABRICE COFFRINI» style=»float: left;» width=»250″ height=»171″ /></p>
<p>Los delegados de América Latina permanecieron en la sala durante el discurso del presidente iraní­, Mahmoud Ahmadinejad, en la sesión inaugural de la conferencia de la ONU contra el racismo, quien al tachar a Israel de «Estado racista» provocó la salida de los europeos.</p>
</div>
<p> <span id=


Simpatizantes del pueblo judí­o manifestaron su desacuerdo frente al salón de conferencias, tras el discurso del presidente iraní­ Mahmoud Ahmadinejad en la conferencia contra el racismo.

AFP PHOTO / FABRICE COFFRINI» title=»Simpatizantes del pueblo judí­o manifestaron su desacuerdo frente al salón de conferencias, tras el discurso del presidente iraní­ Mahmoud Ahmadinejad en la conferencia contra el racismo.

AFP PHOTO / FABRICE COFFRINI» style=»float: left;» width=»250″ height=»171″ /></p>
<p>Los delegados de América Latina permanecieron en la sala durante el discurso del presidente iraní­, Mahmoud Ahmadinejad, en la sesión inaugural de la conferencia de la ONU contra el racismo, quien al tachar a Israel de «Estado racista» provocó la salida de los europeos.</p>
<p>Además, Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelandia, Alemania, Australia, Holanda, Italia, Polonia e Israel, boicotearon la conferencia, por considerar que podí­a servir como tribuna contra este último paí­s.</p>
<p>«No tenemos ninguna instrucción de boicotear la conferencia», indicó a la AFP un embajador sudamericano, interrogado sobre la decisión de Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelandia, Alemania, Australia, Holanda, Italia, Polonia e Israel de no asistir.</p>
<p>En el conclave participan 103 Estados de los 192 que componen la ONU, incluidos todos los de América Latina y el Caribe, junto a unos 2.000 militantes de Organizaciones No Gubernamentales (ONG), con el propósito de sentar las bases de un plan internacional para mejorar la lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia.</p>
<p>El discurso de Ahmadinejad fue interrumpido por militantes de una organización francesa de estudiantes judí­os disfrazados de payasos que lo trataron de «racista», pero fueron rápidamente neutralizados y expulsados de la sala por el cuerpo de seguridad de la ONU.</p>
<p>Al promediar su alocución, Ahmadinejad tachó a Israel de «Estado racista», provocando la salida de los delegados de los 23 paí­ses presentes de la Unión Europea. Ningún representante latinoamericano se movió de su silla.</p>
<p>El mandatario iraní­ afirmó «que los racistas más duros han sido llevados a Palestina», atacando a los Estados Unidos por defender «los crí­menes del sionismo».</p>
<p>Ahmadinejad fustigó igualmente el «ataque de los Estados Unidos a Irak» y «el enví­o de tropas a Afganistán».</p>
<p>«El sionismo personifica el racismo», concluyó Ahmadinejad.</p>
<p>Le siguió en la lista de oradores el ministro de relaciones exteriores de Noruega, Jonas Gahr Store, ocasión en la que los representantes de la Unión Europea retornaron a las deliberaciones.</p>
<p>Los debates se dan en torno a un proyecto de declaración final de 143 artí­culos redactado por el diplomático ruso, Yury Boychenko.</p>
<p>«Hemos conseguido que el texto recoja una advertencia contra la criminalización de los migrantes, vapuleados por algunas directivas de la Unión Europea, que se reserva la prerrogativa de encarcelar a los sin papeles durante 180 dí­as antes de expulsarlos, y sanciona a quienes les den trabajo», señaló a AFP un diplomático latinoamericano que negoció el proyecto de declaración.</p>
<p>«También obtuvimos que la declaración reitere los derechos humanos que protegen a las poblaciones indí­genas, maltratadas en múltiples latitudes del mundo, particularmente en América Latina», agregó otro diplomático latinoamericano.</p>
<p>Por otra parte, el documento reafirma las conclusiones del cónclave precedente, celebrado en el 2001 en Durban, que alientan una solución polí­tica y negociada para el conflicto del Medio Oriente, con el reconocimiento mutuo de dos Estados, Israel y Palestina.</p>
<p>El texto a su vez condena de forma genérica a la ocupación extranjera como uno de los motivos que favorecen el racismo, exhalta la memoria de la ví­ctimas de la esclavitud y el colonialismo, y recuerda las obligaciones de los gobiernos para cooperar con los tribunales que investigan el genocidio.</p>
<p>El documento no tuvo en cuenta las pretensiones de paí­ses islámicos y sus aliados en Africa, de crear una nueva norma de derecho internacional que condene la supuesta «difamación de religiones», una iniciativa resistida por los paí­ses occidentales y latinoamericanos, que la rechazan por considerarla una amenaza a la libertad de expresión.</p>
<div class=

ONU Lamentan declaraciones


El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos lamentó hoy las declaraciones del presidente iraní­ Mahmud Ahmadinejad, quien calificó a Israel de «Estado racista» ante la Conferencia de la ONU sobre el Racismo en Ginebra.

«Lamentamos profundamente el lenguaje utilizado por el presidente iraní­», declaró a la AFP Rupert Colville, portavoz de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay.

«En nuestra opinión, ese discurso era completamente inapropiado en una conferencia cuyo objetivo es defender la diversidad y la tolerancia», agregó.

Los representantes de los 23 Estados de la Unión Europea (UE) que participan en la Conferencia de la ONU sobre el Racismo, llamada «Durban II», abandonaron la sala cuando el presidente iraní­ calificó a Israel de Estado racista.

Pocos minutos antes, cuando el mandatario iraní­ comenzaba su discurso, al menos tres manifestantes disfrazados con pelucas de colores y narices rojas postizas de payasos gritaron «Â¡racista, racista!» al orador y fueron expulsados por los guardias de la ONU. La Unión de Estudiantes Judí­os de Francia se atribuyó esta acción en un comunicado, calificando la conferencia de «mascarada».

Después de pedir a los participantes que «perdonasen (a los alborotadores) porque estaban mal informados», el presidente iraní­ criticó la creación de Israel, calificándolo de «gobierno racista».

Ahmadinejad aludió a Israel cuando denunció la fundación de «un gobierno totalmente racista en Palestina ocupada» en 1948, llamándolo «el régimen más cruel y racista».

La Conferencia de la ONU sobre el Racismo, destinada a continuar los trabajos de la que fuera organizada en Durban (Sudáfrica) en 2001, comenzó el lunes en Ginebra en un clima de tensión debido a la ausencia de Estados Unidos, Canadá, Israel, Alemania, Italia, Holanda, Australia, Nueva Zelanda y Polonia.

Muchos de esos paí­ses explicaron que renunciaron a participar debido a la presencia del presidente iraní­, por temor a derrapes como los registrados en la conferencia de 2001.

AHMADINEJAD Saluda polí­tica


El presidente iraní­, Mahmud Ahmadinejad, saludó hoy la nueva polí­tica estadounidense respecto a Irán y dijo que esperaba «cambios concretos», durante una conferencia de prensa en Ginebra.

«Saludamos (los cambios polí­ticos estadounidenses) porque estimamos que los cambios son hoy necesarios», explicó el mandatario en un encuentro con la prensa al margen de la Conferencia de la ONU sobre Racismo organizada en Ginebra.

«Esperamos cambios concretos y apoyamos el diálogo basado en el respeto mutuo», añadió.

El nuevo gobierno de Estados Unidos del presidente, Barack Obama, tendió la mano a Irán después de años de distanciamiento entre los dos paí­ses.