Latinoamérica fue hoy protagonista del tercer día del Foro Económico de Davos (Suiza), donde el presidente de Brasil llamó a la conclusión de la ronda de Doha para crear desarrollo y su homólogo de México se presentó internacionalmente, mientras ífrica vuelve a hacer oír su voz.
Lula cumplió su objetivo de luchar contra la pobreza pidiendo a Europa y Estados Unidos que hagan concesiones para llegar a un acuerdo comercial en la ronda de Doha que produzca desarrollo, y quiso dar ejemplo exponiendo los logros de Brasil.
«Si queremos enviar una señal a los países más pobres de que van a tener una oportunidad en el siglo XXI, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, los países más importantes deben asumir la responsabilidad de pactar ese acuerdo», urgió.
La ronda de Doha «puede ser el camino de esperanza de millones de seres humanos que esperan un gesto nuestro», porque «sólo se puede acabar con la pobreza si los países pobres se desarrollan», aseguró.
El presidente brasileño hizo además estas declaraciones un día antes de una reunión ministerial de unos 30 países de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Davos en la que intentarán reanudar las tratativas de la Ronda de Doha para la liberalización comercial internacional, que se suspendieron en julio.
Para acabar con la pobreza también apeló a los inversores extranjeros, sobre todo de Estados Unidos, a seguir el ejemplo de la fabricación de biodiésel en Brasil y financiar la fabricación de este producto en Centroamérica y Africa para fomentar así el desarrollo y las energías limpias.
La gestión de Lula, que viene al Foro Económico Mundial por tercera vez, fue alabada por el fundador del Foro Económico de Davos, Karl Schwab, que consideró a este país «un modelo» por sus políticas económicas y un ejemplo de «integración en la economía mundial con rostro humano».
El nuevo presidente mexicano, Felipe Calderón, tiene prevista su presentación a la comunidad internacional por la tarde, cuando también se entrevistará con Lula.
Africa también es objeto de discusión este viernes de la mano del presidente sudafricano, Thabo Mbeki, y su homóloga de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, que junto con el primer ministro británico, Tony Blair, y el cantante irlandés Bono, dos habituales de esta cita, analizarán la manera de paliar la pobreza en el continente.
El fundador de Microsoft, Bill Gates, contribuyó al debate sobre el mundo en desarrollo de la jornada hablando del programa de inmunización mundial que financia la fundación que creó con su esposa.
Gates aseguró que las vacunaciones han alcanzado niveles récord en los países en vías de desarrollo, y que han salvado las vidas de unos 2,3 millones de niños.
La Alianza Mundial para las Vacunas y la Inmunización (GAVI) ha inmunizado a 138 millones de niños de varias enfermadades desde que fue creada, en 2000.
«Cuando se creó GAVI, los niveles de inmunización en los países pobres estaban decayendo. Hoy están más altos que nunca», dijo Melinda Gates, cuya fundación ha donado 1.500 millones de dólares a GAVI.
El domingo termina esta cita anual que congrega a la élite empresarial mundial –que suele venir a Davos a ampliar negocios en un ambiente discreto– y a dirigentes de todo el mundo que quieren promover diversas iniciativas.
El jueves, Oriente Medio centró los debates del Foro, donde expresaron sus deseos de paz el presidente palestino, Mahmud Abas, y el viceprimer ministro y canciller israelíes, Shimon Peres y Tzipi Livni.
La amenaza del calentamiento de la Tierra ha sido uno de los asuntos más hablados en el foro, que el miércoles fue inaugurado por la canciller alemana, Angel Merkel.