Latinoamérica pide apoyo de los paí­ses desarrollados


Los celajes en un campo alemán, en donde la temperatura ha llegado a extremos por debajo de los cero grados centí­grados. La preocupación por el calentamiento global se ha generalizado en la mayor parte del mundo.



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<p>Responsables latinoamericanos pidieron en la Conferencia de Poznan (Polonia) a las grandes economí­as del planeta que «depositen su confianza» en ellos y les ayuden con medidas financieras a luchar contra un cambio climático que los amenaza especialmente.</p>
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Los celajes en un campo alemán, en donde la temperatura ha llegado a extremos por debajo de los cero grados centí­grados. La preocupación por el calentamiento global se ha generalizado en la mayor parte del mundo.



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<p>«Pedimos que depositen su confianza en nosotros, los paí­ses en desarrollo», afirmó la ministra ecuatoriana de Medio Ambiente, Marcela Aguiñaga.</p>
<p>«Reclamamos una vez más a las demás partes, sobre todo a las que tienen un grado mayor de responsabilidad, que asuman sus compromisos», agregó su homólogo uruguayo Carlos Colacce.</p>
<p>Ministros de Medio Ambiente de unos 150 paí­ses de todo el mundo, reunidos desde el miércoles en Poznan, deben acordar este viernes las bases para la negociación de un nuevo acuerdo sobre cambio climático.</p>
<p>El objetivo del nuevo acuerdo es prolongar el Protocolo de Kioto, que expira en 2012. Para que todos los paí­ses puedan ratificarlo a tiempo, la comunidad internacional se comprometió el año pasado en Bali (Indonesia) a cerrar la negociación en la próxima conferencia, en diciembre de 2009 en Copenhague.</p>
<p>Emisores de una í­nfima parte del carbono que se acumula en la atmósfera, los pequeños paí­ses en desarrollo son especialmente vulnerables a los efectos del cambio climático y consideran que son las economí­as industrializadas, responsables de esta contaminación, las que deben asumir su solución.</p>
<p>«La factura del bienestar de los paí­ses más desarrollados la están pagando (…) los pequeños y pequeñas de las veredas colombianas que no saben donde queda Poznan y no entienden de Kiotos, Balis ni Copenhagues», lanzó el viernes el ministro de Ambiente colombiano, Juan Lozano, a los negociadores.</p>
<p>«Guatemala (…) reclama de una manera urgente la compensación justa, equitativa y solidaria de los paí­ses que han contribuido más al calentamiento global», exigió su homólogo guatemalteco Luis Alberto Ferrate.</p>
<p>El calentamiento del planeta provoca el deshielo de los glaciares y las nieves perpetuas, agrava huracanes, inundaciones y sequí­as, incrementa el riesgo de enfermedades tropicales como el dengue y la malaria, sabaniza la selva y puede colapsar la producción agrí­cola.</p>
<p>Gran número de paí­ses de Latinoamérica están tomando importantes medidas voluntarias de reducción de sus propias emisiones.</p>
<p>«Queremos ser una parte de la solución, no el problema», afirmó el ministro de Medio Ambiente de Costa Rica, Roberto Dobles.</p>
<p>Así­, Ecuador decidió «dejar bajo tierra y a perpetuidad el 20% de las reservas petroleras del paí­s (…) 846 millones de barriles de reservas probadas de crudo pesado», por valor de 11.600 millones de dólares, afirmó Aguiñaga. Con esto se evitará la emisión de 407 millones de toneladas de CO2, precisó.</p>
<p>Brasil se ha comprometido a reducir en un 70% la deforestación de la Amazonia en 2018, México quiere recortar sus emisiones al 50% y Costa Rica se propone un balance cero de emisión de carbono en 2021.</p>
<p>«No hemos contribuido mayormente a las emisiones de gases (…) pero sí­ podemos contribuir en forma sustancial a mantener el equilibrio ambiental del planeta», afirmó el ministro de Medio Ambiente de Perú, Antonio Brack Egg.</p>
<p>Entre las medidas adoptadas en Latinoamérica detacan la preservación forestal, las energí­as renovables, la producción de biocombustibles y la conservación de los ecosistemas.</p>
<p>Pero para ello es imprescidible la financiación internacional.</p>
<p>«No dejemos que la turbulencia financiera y económica de nuestros dí­as interfiera con la tarea de enfrentar el cambio climático. Lo urgente no debe relegar lo importante», lanzó Juan Elvira, ministro de Medio Ambiente de México.</p>
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«Guatemala reclama de una manera urgente la compensación justa, equitativa y solidaria de los paí­ses que han contribuido más al calentamiento global».

Luis Alberto Ferrate

ministro guatemalteco de Ambiente

GORE «Sí­ podemos»


Retomando el eslogan de campaña del presidente electo de Estados Unidos Barack Obama, el premio Nobel de la Paz Al Gore consideró el viernes en Poznan (Polonia) que es posible alcanzar un nuevo acuerdo mundial para luchar contra el cambio climático.

«Yes, we can» (sí­, podemos), lanzó el ex vicepresidente estadounidense provocando una enorme ovación de los miles de delegados reunidos en la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de Poznan.

Comparando la gran velocidad con la que se están sintiendo los efectos del cambio climático y la lentitud en la elaboración de un nuevo acuerdo internacional, Gore llamó a los negociadores a actuar.

«Incluso si los progresos parecen dolorosamente lentos (…), creo que las razones de tener esperanza y de ser optimistas son más importantes que las razones de dudar y desanimarse», afirmó.

«La lucha entre la esperanza y el miedo está teniendo lugar hoy aquí­ mismo en Europa», afirmó Gore en referencia a la difí­cil negociación en Bruselas de un plan sobre cambio climático de la Unión Europea (UE) cuya consecución fue anunciada tras el inicio de su discurso.

«Ha llegado la hora de que los jefe de Estado y de Gobierno se impliquen personalmente en la diferentes reuniones» de negociación que se celebrarán el próximo año para lograr un acuerdo en diciembre de 2009, en la conferencia prevista en Copenhague, consideró.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, anunció el jueves en Poznan que contemplaba la posibilidad de organizar una cumbre de jefes de Estado y Gobierno en septiembre en Nueva York durante la Asamblea General de la ONU.

«Creo que el camino hacia Copenhague está despejado», consideró Al Gore suscitando una nueva ola de aplausos.

EUROPA Acuerdo final


La Unión Europea (UE) buscaba cerrar el viernes en su cumbre de Bruselas un acuerdo sobre un plan de lucha contra el cambio climático que debe servir de modelo mundial, tras haber resuelto el jueves las exigencias de Alemania, Italia y Polonia.

En la primera jornada de la cumbre de dos dí­as, los jefes de Estado y de gobierno de la UE aprobaron además el plan europeo de reactivación económica de 260.000 millones de dólares (200.000 millones de euros) y lograron un principio de acuerdo para que Irlanda organice un nuevo referendo sobre el Tratado de Lisboa antes de noviembre de 2009 a cambio de una serie de garantí­as.

«Avanzamos», dijo el jefe de Estado francés, Nicolas Sarkozy, presidente en ejercicio de la UE, al final de la primera jornada de discusiones de los 27 paí­ses del bloque sobre el reparto de los esfuerzos para aplicar el plan europeo de lucha contra el calentamiento planetario.

«Nos dirigimos hacia un compromiso», declaró de su lado el jefe de gobierno italiano, Silvio Berlusconi, quien habí­a amenazado con un veto antes de la cumbre.

Alemania y Polonia, que formaban parte hasta ahora de los paí­ses más reacios a aceptar el plan europeo de protección del clima, quedaron globalmente satisfechos de las últimas propuestas puestas en la mesa, indicaron fuentes diplomática la noche del jueves al viernes.

Para conseguir un acuerdo de los 27 era necesario satisfacer, además las exigencias de Hungrí­a.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dio una muestra clara de la expectativa mundial ante el plan europeo, al urgir el jueves a la UE a mostrar su liderazgo en la lucha contra el calentamiento planetario desde Poznan (Polonia), donde se celebra una conferencia internacional sobre esa cuestión.

La UE se fijó en marzo de 2007, justamente bajo presidencia alemana, un triple objetivo para 2020: reducir en 20% sus emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a sus niveles de 1990 y llevar a 20% la parte de energí­as renovables en su consumo, que al mismo tiempo debe reducirse un 20%.

Pero ante las preocupaciones de varios paí­ses por el futuro de sus sectores de producción, la presidencia francesa de la UE debió incluir numerosas derogaciones para tratar de lograr un compromiso.

De un lado, Alemania e Italia querí­an obtener el mayor número posible de exenciones a la obligación establecida por el plan europeo de que los industriales paguen sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) a partir de 2013.

Por otra parte, los paí­ses del Este de Europa pretendí­an que se reconozca su gran dependencia de carbón a la hora de exigirles esfuerzos en la reducción de sus emisiones, y se mantenga un principio de solidaridad para que los Estados miembros de la UE más pobres puedan sumarse a la revolución «verde».

En cuanto al Tratado de Lisboa que debe reemplazar a la difunta idea de Constitución europea, los lí­deres de la UE llegaron a un principio de acuerdo para que Irlanda organice un segundo referendo antes de noviembre de 2009 a cambio de una serie de garantí­as.

«Hay un acuerdo de principio», pero «quedan detalles por resolver» sobre las garantí­as que se brindarán a Dublí­n, señalaron fuentes diplomáticas.

Durante la cumbre, la UE aprobó también su programa de reactivación económica lanzado por la Comisión Europea por un monto de 260.000 millones de dólares (200.000 millones de euros), otra manzana de la discordia, anunció Berlusconi.

El primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, confirmó que no existen desacuerdos en el monto previsto por la Comisión Europea.

Según el proyecto de conclusiones de la cumbre, el plan representará «un esfuerzo presupuestario total de alrededor del 1,5% del PIB (Producto Interior Bruto) de la Unión Europea».