Latinoamérica cierra cumbre con Cuba


Los presidentes de Cuba Raúl Castro (D) y el de Brasil,  Luiz Inácio Lula da Silva reciben la bienvenida de los empleados de Planalto en Brasil, luego de finalizar la cumbre. FOTO LA HORA AFP Joedson ALVES

América Latina cierra cumbre de Brasil alineada en respaldo a Cuba.


Los presidentes latinoamericanos y caribeños cerraron anoche en Brasil una cumbre que hizo suya la demanda de Cuba de que cese el embargo impuesto por Estados Unidos en 1962, y que comenzó a esbozar la idea de un organismo de coordinación polí­tica estrictamente regional.

Lo que surgió el martes como un pedido verbal formulado por algunos de los mandatarios de cara a la asunción del demócrata Barack Obama como próximo presidente de Estados Unidos el 20 de enero, terminó el miércoles en una inédita e histórica declaración que exige el final del embargo a la isla caribeña.

«Pedimos al gobierno de Estados Unidos que cumpla con lo dispuesto en 17 resoluciones sucesivas aprobadas en la Asamblea General de las Naciones Unidas y ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene contra Cuba», señaló el texto.

La declaración fue emitida en presencia del gobernante cubano Raúl Castro, quien participaba por primera vez en una reunión cumbre regional desde que reemplazó a su hermano Fidel Castro en el poder hace dos años, luego de que el ahora ex mandatario se enfermara.

El respaldo que recibió de los demás jefes de Estado fue tal que Castro estaba pletórico.

«Magní­fico (…). Hago un balance muy bueno, me voy muy contento», dijo Castro sobre la cumbre, al develar un busto del libertador sudamericano Simón Bolí­var, en Salvador, Bahí­a (noreste), a 80 km del Costa do Sauipe, el lugar donde se desarrolló lunes y martes la reunión América Latina-Caribe.

La declaración retoma el término «bloqueo», utilizado desde hace décadas por el gobierno cubano para referirse al embargo económico establecido por Estados Unidos en 1962.

La solicitud para levantar el embargo fue formulada a un mes de que llegue a la Casa Blanca el demócrata Barack Obama, quien planteó en su campaña la posibilidad de un acercamiento entre Estados Unidos y paí­ses a los que hasta el momento Washington considera enemigos.

Obama ha señalado reiteradamente que el embargo no ha contribuido a democratizar Cuba, y se ha mostrado favorable a aliviar disposiciones de 2004, por las que se limitaron los viajes y enví­os de remesas de los cubanoamericanos a la isla.

La cuestión cubana se convirtió para los lí­deres reunidos en Sauipe en una muestra de la unidad que a veces les cuesta encontrar en otros ámbitos, y les dio argumentos para comenzar a esbozar la idea de una organización polí­tica estrictamente regional, sin la presencia de Estados Unidos y Canadá.

«Ojalá podamos avanzar y formalizar la Organización de Estados Latinoamericanos y del Caribe», expresó el mandatario mexicano, Felipe Calderón.

«Falta mucho por hacer» en materia de integración, «por ejemplo ya ir a una Organización de Estados Latinoamericanos», expresó de su lado el ecuatoriano Correa.

Para el venezolano Hugo Chávez, férreo crí­tico de Washington, «hay una nueva América Latina» en la que Estados Unidos «ya no manda».

La realización de esta cumbre en Brasil, dio todaví­a más trascendencia a la cita, toda vez que el mandatario anfitrión, Luis Inacio Lula da Silva, es muy respetado en Washington y su paí­s se ha convertido en 2008 en un interlocutor obligado sobre grandes temas de la agenda mundial.

ACERCAMIENTO Reunión con Brasil


Brasil y Cuba sellan hoy su aproximación, con la visita del presidente Raúl Castro a Brasilia, después de dos viajes del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva a La Habana este año y un maratón de cumbres de mandatarios latinoamericanos en el norte del paí­s.

Castro debí­a reunirse por la mañana con el presidente Lula en el Palacio presidencial Planalto y posteriormente almorzar juntos.

La visita a Brasilia cierra el simbólico primer viaje al exterior de Castro desde que asumió la Presidencia de Cuba hace año y medio tras la enfermedad de su hermano Fidel, y los dos destinos elegidos para el estreno internacional fueron Venezuela y Brasil.

Tras dos dí­as en Caracas, el cubano de 77 años llegó el lunes al nordestino estado brasileño de Bahia donde participó de su primera gran cumbre regional que reunió a 33 mandatarios de América Latina y el Caribe. Cuba además consolidó su adhesión al Grupo de Rí­o, un mecanismo latinoamericano de concertación polí­tica.

«Esta visita señala una definitiva reinserción de Cuba en el bloque latinoamericano, patrocinada por Brasil» que organizó la inédita cumbre, dijo a la AFP el coordinador para América Latina del Grupo de Coyuntura Internacional de la Universidad de Sao Paulo (USP), Tullo Vigevani.

Brasil, la mayor economí­a sudamericana con destacadas inversiones en la región, está impulsando una mayor presencia en Centroamérica y el Caribe, y especialmente en Cuba, donde pretende garantizar un espacio en el actual momento de transición, dijeron a la AFP fuentes de la Cancillerí­a.

Brasil quiere ser «el socio número uno» de Cuba, aseguró en mayo en La Habana el canciller Celso Amorim; meses antes, su homólogo cubano, Felipe Pérez Roque, consideró «absurdo que haya tanta inversión de España, Francia, europea, y casi ninguna brasileña» en Cuba, según palabras de Amorim.

Lula viajó en enero y octubre de este año a Cuba, cuando Brasil firmó un millonario crédito para la compra de alimentos, abrió una oficina de la Agencia de Promoción de Exportaciones y sucribió un acuerdo para que la brasileña Petrobras explore petróleo en aguas cubanas.

La actual se considera una visita de seguimiento, sin que estén previstos acuerdos sustantivos, indicó la cancillerí­a.

Hoy el principal socio comercial y polí­tico de Cuba es Venezuela, con un intercambio de 3.000 millones de dólares anuales y millonarias inversiones. Brasil es el décimo, con un comercio de 496 millones de dólares de enero a noviembre, por el que Cuba vende principalmente medicamentos (área fuerte de la cooperación bilateral) y Brasil alimentos.

Histórico lí­der de la izquierda y sindicalista, Lula no esconde su afinidad con Cuba: «Como presidente de Brasil, todos conocen la pasión que mi generación tiene por la revolución cubana», dijo en La Habana tras reunirse con Fidel Castro. Y al saludar la victoria del estadounidense Barack Obama en noviembre, su primera reacción fue reclamar el fin del embargo a Cuba, el mismo pedido que la cumbre de mandatarios latinoamericanos formalizó el miércoles.

Cuba está protagonizando un acercamiento con socios estratégicos, que coincide con expectativas por la posibilidad de distensión con el futuro gobierno de Estados Unidos, con el que Castro reiteró el lunes que está dispuesto a dialogar, pero «en igualdad de condiciones».

Los presidentes chino, Hu Jintao, y ruso, Dimitri Medvedev, visitaron Cuba en noviembre. En Brasil, Castro se reunió con el mexicano Felipe Calderón y declararon que se limaron las asperezas bilaterales de los últimos años.