¡Lástima por Ti, Guatemala, eliges a los mismos!


MASOQUISMO: Según el DRAE, esta palabra deviene del nombre del novelista austriaco L. Sacher- Masoch. Y significa: «Perversión sexual del que goza con verse humillado o maltratado por otra persona. Cualquier otra complacencia en sentirse maltratado o humillado». Según mi particular punto de vista, el pueblo de la ciudad de Guatemala no ha superado el aspecto social de vivir y ejercer la libertad.

Fernando Mollinedo

Vivir la libertad quiere decir, ejercitar el derecho de decisión sobre algunos aspectos de la vida misma que afectan de manea directa o indirecta a la persona que ejerce tal derecho; también lo es que por los medios autorizados por la ley, tome decisiones colectivas para designar a los representantes de sus intereses.

Hasta ahí­ no hay problema alguno, porque desde hace unos 20 años, hemos tenido la oportunidad de vivir ese aspecto de libertad; en el aspecto sociológico, los guatemaltecos de Guatemala no superan la condición mental de sentirse «dirigidos» por personas de diferente estrato económico social, reconociéndoles una supremací­a racial que de forma equivocada supone mejor condición mental para tomar decisiones que afectan a la población.

El trato personal y social de los dirigentes polí­ticos al frente de la Municipalidad de la ciudad de Guatemala, hacia la población citadina, ha sido despectivo y de manifiesta prepotencia; lo peor del caso es que, personas de estratos económicos pobres y de pertenencia social popular, son los lacayos que obedecen las órdenes de los dirigentes, sintiéndose parte de la élite de sus jefes.

La falsa conciencia de clase, de la mayorí­a de empleados de la Municipalidad de Guatemala, al sentirse «pichoncitos de burgueses» en claro émulo de su jefe máximo ?con sus excepciones por supuesto? se proyecta hacia los usuarios quienes son objeto de atropellos verbales y económicos que algunas veces denigran su dignidad como personas, lo cual, aunque protestando a voz baja y para sí­ mismos, lo aceptan de manera sumisa. Lo anterior significa que, AíšN NO HEMOS APRENDIDO LA LECCIí“N DE UTILIZAR NUESTROS DERECHOS Y EXIGIR UN TRATO JUSTO POR PARTE DE LOS EMPLEADOS A QUIENES LES PAGAMOS SU SUELDO EN LA MUNICIPALIDAD DE LA CIUDAD DE GUATEMALA.

Las obras de superficie, las que se ven, han sido prolí­ficas, la cosmetologí­a de la ciudad, hay que reconocerlo, es bastante aceptable y da sensación de limpieza y de orden; pero, ¿cómo está el subsuelo guatemalteco de la ciudad de Guatemala? ¿No fue suficiente la lección del hoyón de la zona 6?, la problemática vial, económica y social que representa el Transmetro, ¿no ha sido suficiente para reconocer la imposición de planes que afectan la vida de los guatemaltecos?

PERO? BUENO? Eso es lo que la población de la ciudad de Guatemala ha decidido y se hace evidente el sentimiento de sumisión y acatamiento de las órdenes de los conquistadores.