Las primeras sospechas


La nadadora china, Liu Zige, encabeza la competencia de los 200 metros mariposa, donde ganó la medalla de oro estableciendo un récord mundial.

Más que la veintena de éxitos celebrados desde hace seis dí­as por China, la victoria en 200 metros mariposa de la nadadora Liu Zige, apenas 16ª en los rankings mundiales de 2008, reavivó este jueves en los Juegos Olí­mpicos la polémica sobre la preparación de los deportistas en China.


Sin duda, la progresión de la nadadora de Shanghai es impresionante: entre el pasado 1 de abril y el 14 de agosto, la joven ganó 3 segundos 58 centésimas en la distancia para establecer un nuevo récord del mundo, en 2 minutos, 4 segundos y 18 centésimas.

Entre las crí­ticas abiertas están las del entrenador de la polaca Otylia Jedrzejczak, Pawel Slominski, consideró que los resultados de las nadadoras chinas eran «irracionales».

«No puedo explicarme cómo ha sucedido. Liu Zige no ha nadado nunca en ningún sitio y llega a los Juegos conun tiempo de 2 minutos, 8 segundos y 8 centésimas. Ahora espero tranquilamente a ver cómo van a evolucionar. Tendrán que tomar la salida en pruebas fuera de China, como el Mundial de Roma», en 2009, dijo.

La francesa Aurore Mongel, que fue sexta, ha ganado esos 3 segundos en dos temporadas, aunque entre los 24 y los 26 años. Con sólo 19, Liu tiene un margen mayor para progresar que con 25 años y las chinas no suelen participar mucho en las competiciones internacionales en las que se baten récords.

«Tres segundos es mucho pero ya ha habido 18 récords del mundo aquí­ y me niego a acusar sin pruebas a deportistas que han trabajado duro», decí­a Mustapha Larfaoui, presidente de la Federación Internacional de Natación (FINA).

Larfoui comparó el asunto con el cuestionamiento del francés Alain Bernard, nuevo campeón olí­mpico, que ganó dos segundos en los 100 metros en otras tantas temporadas.

Además, la mala reputación de China en el pasado no es argumento suficiente para él porque, desde entonces, China ha cambiado y desde que en 2001 le atribuyeron los Juegos Olí­mpicos ha tomado otro camino. Incluso ha creado una agencia nacional contra el dopaje y ha adoptado una ley sobre la materia.

Hoy las autoridades deportivas, durante mucho tiempo sospechosas sin verdaderas pruebas de practicar un dopaje de Estado, se toman muy en serio castigar a quienes se dopen, como demuestra la suspensión de por vida pronunciada poco antes de los Juegos contra el nadador Ouyang Kunpeng.

«Han hecho verdaderos esfuerzos, sobre todo a partir de 2006», consideraba Dick Pound, ex presidente de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), que no es nada complaciente con China, paí­s al que ha llamado varias veces al orden.

«Oigo decir que no habrá chinos que den positivo durante estos Juegos pero es simplemente imposible asegurarlo, imposible proteger al atleta en cuestión», decí­a.