El 19 de junio, en un acto llevado a cabo en el Salón Mayor «Miguel íngel Asturias», de la APG, se llevaba a cabo un acto que tendrá, indiscutiblemente, una importante repercusión entre los movimientos populares. En ella se anunciaba el nacimiento de una organización que está llamada a devolverle a ese sector la confianza de que la política puede y debe ser el vehículo para servir a los intereses del pueblo. Quienes encabezan ese movimiento, entre otros, el licenciado Alfonso Bauer Paiz, un hombre de la Revolución que durante más de 50 años ha sido ejemplo de consecuencia, honestidad y rectitud; el licenciado Rafael Piedrasanta, quien siendo Decano de la Facultad de Economía se enfrentaría al gobierno del general Carlos Arana Osorio quien impulsaba el negocio de la EXMIBAL, mismo que no solamente era lesivo a los intereses nacionales, sino que permitía el saqueo de recursos naturales estratégicos so pretexto de la explotación de níquel, lo que le costó el intento de asesinato del cual se salvara de milagro.
La garantía que representan estos personajes, alrededor del cual se han agrupado un grupo de guatemaltecos de distintas profesiones y actividades, quienes se han comprometido con ser un equipo, que no solamente aglutine a organizaciones populares de todo tipo, sino que se una al rechazo que produce la absoluta corrupción que se produce en todos los ámbitos del quehacer político, económico y social guatemalteco. De denuncia de las graves consecuencias que resentiremos los guatemaltecos debido a que las políticas que impulsa el gobierno carecen, debido a los intereses de quienes manejan la economía guatemalteca, de la fuerza para hacerlas verdaderamente populares. De decisiones que lleven como orientación, la solución a los graves problemas que aquejan a nuestra sociedad.
El papel a jugar por este movimiento que adoptó el nombre de Frente Popular por la Soberanía, la Dignidad y la Solidaridad, será la de constante y combativa presencia en la problemática nacional, el apoyo a aquellas organizaciones que luchan por el bienestar de la población, la solidaridad con aquellos pueblos hermanos de cualquier parte del mundo, que luchan contra la injusticia, el abandono, la ignorancia y todas aquellas consecuencias que han traído al globo la implementación de las políticas neoliberales y la globalización.
Una lucha que acompañe a la denuncia de esa rampante corrupción que alcanza todos los niveles de la administración pública, que salpica al mundo de la iniciativa privada y que prácticamente está corroyendo las bases de la sociedad nacional. Los ejemplos que hemos enfrentado en los últimos tiempos, demuestra hasta qué punto está corrompida nuestra sociedad. Hasta qué punto, quienes han detentado el poder, no importando bandera política, se han dedicado al saqueo de nuestros recursos naturales, vendiéndolo a los intereses extranjeros, para poder cobrar las 30 monedas de su traición.
El Frente Popular por la Soberanía, la Dignidad y la Solidaridad se ha comprometido con las luchas populares que propugnan por el establecimiento de una sociedad en la que el ser humano sea su verdadero sentido. Una sociedad en la que las carencias a las que se le ha empujado, puedan ser revertidas y proporcionarle a nuestros connacionales, especialmente a aquellos que inician el ciclo de vida, las condiciones necesarias para aspirar a una plena, en la que se le permita desarrollar sus incalculables capacidades. Y ello sólo podrá ser posible si le devolvemos a nuestro pueblo la Dignidad perdida y atropellada. Si le devolvemos el respeto que merecemos como país, el cual ha sido comprometido por las acciones de quienes, a espaldas de los verdaderos intereses nacionales se han arrodillado ante los intereses y el poder derivado de la imposición de políticas que han atentado contra la vida misma de nuestro pueblo.
Esa Dignidad que nos lleve a luchar por la Soberanía perdida. Por ese valor que representa el derecho de una población a que libremente pueda decidir sobre su propio futuro. Para construir el tipo de sociedad que represente el interés y el bien para todos sus miembros. Para eso nació el Frente Popular. Para ofrecerles a los guatemaltecos un camino, un camino en el cual esos valores puedan representar el final de la angustia de vivir en un país en el que no hay trabajo. No hay seguridad. No hay salud. No hay educación de calidad. En una sola palabra no hay Justicia.
Por eso el llamado del Frente Popular a todas las organizaciones para que juntos podamos construir ese mundo que deseamos. Esa sociedad solidaria que termine con la entrega, con la venta inmoral de la riqueza de nuestro país.