Las mujeres y la música


Victoria junto a su grupo Nativa, durante una presentación en Bad Attitude.

Siempre se ha dicho que la sociedad guatemalteca es una sociedad de machistas y patriarcal, donde la mujer es relevada a realizar solamente el trabajo doméstico, el cuidado y crianza de los hijos y atender a su marido. Esta creencia se ha visto más acentuada sobre todo en el interior del paí­s, en donde la mujer hasta tiene prohibido expresarse o involucrarse en actividades sociales, deportivas o polí­ticas.

Texto y fotos: Carlos Duarte

Irasema y Ars Magna.El grupo femenino de Heavy Metal, Poetry, en uno de sus ensayos.Una mujer joven ejecuta pasos de breakdance, durante un festival de Hip-Hop en la Concha Acústica.Una Disc Jockey realiza mezclas en una tornamesa durante un festival de Hip-Hop en la Concha Acústica.Kunty Shaw rapea durante el duelo de MC´s (Masters Of Ceremony, término usado en el slang de Hip-Hop, para denominar a los raperos que con sus rimas, expresan sus sentimientos), durante un festival de Hip-Hop en la Concha Acústica.Carlotta y Laura del grupo femenino de rock, Miss Lilith, durante un ensayo.

Pero en los últimos años, con la apertura de espacios y la igualdad de géneros creando oportunidades para que la mujer pueda expresarse, y participar más en las diversas actividades en las que se desarrolla la sociedad del paí­s, las féminas reclaman lugares que antes solamente eran ocupados por los hombres.

Uno de los espacios donde las mujeres han exigido inclusión y han logrado tomar un lugar, claro que con crí­ticas y desaprobación de ciertos sectores conservadores, es la música, donde cada dí­a son más las féminas que participan en bandas de rock, como solistas, o que rapean, scrachean (término utilizado en el slang del Hip-Hop para quien realiza mezclas musicales en tornamesas) o integran crews (equipos) de breakdance.

Junto con las mujeres artistas que pintan, escriben y modelan esculturas, las artistas de la música plasman sus sentimientos, emociones y frustraciones o desamores, a través del canto o la ejecución de instrumentos como la guitarra, la baterí­a, el bajo, o la tornamesa.

Y al tomar los escenarios y dar a conocer sus composiciones, la mayorí­a en el público escucha con atención a lo que ellas tienen que decir. Habrá siempre quiénes solo tendrán algo negativo que decir, o referirse a ellas como «nah, es una banda de mujeres, no creo que toquen algo bueno», como le ha tocado sufrir a la mayorí­a de las artistas que al plasmar su música y compartirla con los demás han debido de sufrir. Pero como ellas mismas manifiestan, el machismo existe porque hay mujeres que se dejan abusar, y mientras haya crí­ticas negativas, también las habrá positivas.