«Las mujeres están caminando en un campo minado»


Lucí­a Muñoz, directora de White Ribbon Campaign/Hombres contra el Feminicidio. FOTO LA HORA: JOSí‰ DíVILA

Lucí­a Muñoz, como directora de White Ribbon Campaign/Hombres contra el Feminicidio, tiene un solo objetivo: frenar la violencia de género, en todos los ámbitos. Pero para ello, desarrollar múltiples tareas que pretenden cambiar el pensamiento de escolares, universitarios y policí­as. Su iniciativa la ha hecho viajar una y otra vez a los Estados Unidos, para poder ejecutar en Guatemala un proyecto visionario de largo plazo, que tiene como único objetivo garantizar la convivencia pací­fica en el futuro.

Redacción La Hora
lahora@lahora.com.gt

La Hora: ¿En qué consiste la campaña Hombres contra el Feminicidio?

Lucí­a Muñoz: La campaña es sobre equidad de género. Propone trabajar hombro a hombro, las mujeres y los hombres en contra de esta violencia. Es la campaña del listón blanco a nivel mundial, White Ribbon Campaign, pero aquí­ en Guatemala se llama Hombres contra el Feminicidio. Consiste en capacitar a los hombres, para encontrar un vehí­culo que les ayude a erradicar esta violencia, muchos de los compañeros que están activos como voluntarios, son once, me han dicho durante las capacitaciones cuando yo los estaba capacitando que, ellos han entendido y agradecido.

LH: ¿Qué impacto ha tenido la campaña en las escuelas?

LM: Ha tenido muy buena aceptación con los estudiantes, padres de familia y profesores. Aparte de las escuelas de primaria, estamos también en el INCA, escuela de señoritas, allí­ entramos solamente por medio de una profesora, que convenció a la directora. También estamos en la Universidad de San Carlos y en la Academia de la Policí­a estamos cada 15 dí­as, una semana sí­ y una semana no.

LH: ¿Cómo trabaja en la Academia, pues definitivamente son muchos más hombres que mujeres?

LM: De 60 alumnos, por que cada clase tiene de 45 a 60 alumnos, apenas llegamos a 10 mujeres por clase, y en cada actividad que disponemos hacer cuando los dividimos en grupos ponemos siempre a una mujer en cada grupo.

LH: ¿Por qué trabaja con niños, estudiantes y los policí­as? ¿El machismo también se expresa en esos ámbitos?

LM: Claro que sí­, el machismo está hasta en la última esquina de Guatemala y el mundo. Desgraciadamente este es un problema que se da a nivel mundial, pero hoy estamos aquí­ en Guatemala por la razón que lleva el número dos en el mundo de matanza de mujeres. Somos un grupo de chapinas y chapines en el exterior, tratando de ayudar a nuestra Guatemala trayendo «remesas sociales» a Guatemala, en las escuelas de primaria, claro que existe el machismo. En cualquier lugar y en toda forma.

LH: En el caso de la Academia de la Policí­a. ¿Ha notado casos de violencia fí­sica contra las mujeres?

LM: No hemos sabido en el último mes de lo que pudo haber pasado en la Academia; pero el acoso sexual es un problema al que estamos expuestas en todos los ámbitos y trabajamos para prevenirlo. Entramos en febrero de este año porque convencimos al Director de que esto iba a ayudar a los hombres y a las mujeres estudiantes, dentro de la Academia para que las mujeres y los hombres supieran cómo poder aprender a convivir, por obvias razones. Los hombres las estaban retando para demostrar si pueden ellas fajarse igual, no solamente en lo académico sino en los trabajos fí­sicos, lo cual provocaba problemas. Es un lugar complicado porque la seguridad es una carrera no tradicional para las mujeres en Guatemala.

LH: ¿Cómo surge la violencia contra la mujer y la segregación de género?

LM: Son varios los factores que han contribuido con esta violencia. Muchas veces es cultural y el contexto de violencia social. En el primer caso, porque la mamá, el papá o la abuela han nutrido el machismo dentro de las familias, desvalorizando a las mujeres.

LH: ¿Qué papel desempeñan los medios de comunicación en esta campaña?

LM: Esta campaña tiene diez módulos, y del que voy a hablar más, porque estamos con un diario aquí­, es el número cuatro, que tiene que ver con los medios de comunicación. En los talleres presentamos videos o recortes de revistas para que las niñas y niños de cuarto grado para arriba, miren y aprendan a filtrar anuncios. Un ejemplo es a una mujer semidesnuda vendiendo un chicle o una llanta, cuando sacamos esta foto, las niñas y los niños se shockean; les preguntamos a las niñas primero que cómo se sienten, casi siempre dicen me siento fea. Les explicamos cómo ese denigra a la mujer y les proponemos discusiones. Entonces comienza una lluvia de ideas, y les hacemos entender que les están atacando la bolsa a los niños, a los hombres, en comprar algo que no necesitan, pero todo a costa de la dignidad de las mujeres.

LH: La campaña se llama Hombres contra el Feminicidio, pero hay otras formas de violencia a las que ustedes también están atacando, no sólo directamente a la violencia fí­sica, sino que las costumbres también…

LM: Lo cultural de Guatemala, los medios de comunicación, definir qué es acoso sexual… hay mucho que hacer para detener todas las formas de violencia contra la mujer. Y yo estoy haciendo un aporte, e invito a más personas a apoyarnos. En cuanto a la cultural, Entonces las mujeres están caminando en un campo minado.

LH: Usted habla de un cambio social profundo con la educación, pero ¿No cree que también es importante trabajar el ámbito de la justicia?, porque vemos que hay altos í­ndices de impunidad en el paí­s y definitivamente que el sector de las mujeres es uno de los grupos más vulnerables.

LM: Quisiera poder entrar al Congreso y que nos dejen hablar por otro lado con los jueces y los magistrados, y poder darles a ellos esta campaña para que ellos mismos se ayuden. Tenemos que llegar a todos los niveles.