María Eugenia de Sierra, procuradora adjunta de los Derechos Humanos, opinó que el proceso electoral que se llevará a cabo este año podría ser aún más violento que el realizado en el 2003.
La preocupación de la Procuraduría de Derechos Humanos se fundamenta en los hechos violentos que se han suscitado en todo el país en contra de dirigentes de distintos partidos políticos.