Las ganancias de las empresas se disparan


Las ganancias de las grandes empresas se dispararon este año, a completo contrapié con las preocupaciones sobre el crecimiento y el desempleo en Europa y Estados Unidos. ARCHIVO

Las ganancias de las grandes empresas se dispararon este año, a completo contrapié con las preocupaciones sobre el crecimiento y el desempleo en Europa y Estados Unidos, un fenómeno vinculado con los ajustes y la utilización de los stocks, según analistas.


Un ejemplo de lo que está ocurriendo es Francia, donde las principales empresas de la bolsa, agrupadas en el í­ndice CAC 40, duplicaron casi sus ganancias en un año, según el gabinete Ricol Lasteyrie, a pesar de que el í­ndice de desempleo continúa en torno al umbral simbólico del 10%.

Lo mismo ocurre en Estados Unidos, donde el empleo aún no ha recuperado su nivel anterior a la crisis y el crecimiento se desinfla hasta volverse «letárgico» según la Reserva Federal norteamericano.

Sin embargo, «en la vida de todos los dí­as la gente no tiene la impresión que las cosas están mejor, hay una brecha enorme», señala Franklin Pichard, director de Barclays Bolsa.

El fenómeno tiene varias explicaciones, empezando por un efecto estadí­stico que engaña: las ganancias del primer semestre son comparadas con las de principios de 2009, en caí­da libre en aquel momento en el que la crisis tocaba su techo.

Los grupos lí­deres de la Bolsa son además compañí­as internacionales, cuyo mundo no tiene mucho que ver con el de las pequeñas y medianas empresas (PME).

«La verdadera economí­a son las PME. Juzgar la situación económica por los resultados de los grandes grupos es equivocarse de modelo», explica la economista Karine Berger, de Euler Hermes.

En los últimos meses, las multinacionales aprovecharon sobre todo su presencia en los mercados emergentes como China, India y Brasil.

«Muchas ganancias se lograron fuera de Europa, por ejemplo en Estados Unidos. En Europa el nivel de actividad sigue estando muy por debajo del nivel anterior a la crisis», agrega Berger.

Esta visión es compartida por Franklin Pichard, para quien «no ha habido un verdadero arranque de la actividad».

En efecto, si las ganancias del CAC 40 se dispararon, la facturación sólo aumentó un 10%.

«Las ganancias se efectuaron especialmente con grandes ahorros en los gastos», indica el analista.

Los amplios programas de reestructuración de los últimos meses, basados en los planes sociales de ajuste y la baja de los stocks, permitieron a las empresas salvaguardar sus márgenes, muy observados por sus accionistas.

Para algunos, unas buenas ganancias son una condición sine qua non para la futura reactivación, retomando la célebre fórmula del ex canciller alemán Helmut Schmidt: «Las ganancias de hoy son las inversiones de mañana y los empleos de pasado mañana».

«En esta primera etapa de la reactivación, la prioridad está puesta en la reconstitución de los márgenes. Ha menudo es una etapa imprescindible para luego contratar e invertir», coincide el economista Jean-Luc Proutat, de BNP-Paribas.

Sin embargo, falta saber si el crecimiento va a establecerse en forma duradera en Europa y América del Norte, donde la debilidad del consumo preocupa a los expertos.