Desde que era niño (hace poco más de mil años), escuchaba decir con frecuencia una frase que no s.f. si es de origen chapina, pero es parte de nuestro léxico: «Las gallinas de arriba -dice- siempre se cagan en las de abajo», lo cual, literalmente, quien ha visto gallineros, sabe que es verdad.
Pues dicha sabia oración se aplica por lo general a los seres humanos, al decir que los que están encaramados en el poder sea este político, económico o en la administración pública, usualmente, se cagan en los que están abajo. Desde el pseudofuncionario que le da la gana entorpecer trámites en espera de una mordida, hasta los altos jerarcas de las instituciones estatales que pretenden favores o sobornos para hacer algún trámite que tienen harta obligación de realizar o bien favorecer a sus cuates de pisto para otorgarles determinadas ventas de bienes o servicios como ocurre en el Ministerio de Salud, Covial o los programas sociales de dudosa reputación, a través de ONGS y FIDEICOMISOS que CONSTITUCIONALMENTE SI PUEDEN SER FISCALIZADOS, PERO QUE LA CONTRALORíA SE HACE DE LA VISTA GORDA POR í“RDENES DIRECTAS DEL PRESIDENTE O CUALQUIER CABEZí“N DE LOS ORGANISMOS DEL ESTADO.
 Pero no crean que arriba sólo hay gallinas estatales, las hay también o privadas o autónomas que hacen sus necesidades sobre las otras y para ello tenemos varios casos que únicamente dan derecho al pataleo, entre estas, la Empresa Eléctrica y sus satélites Deocsa y Deorsa; Empagua, los monopolios del cemento, alimentos y bebidas y para terminarla de fregar, los dueños de los transportes urbanos y extraurbanos y particularmente los combustibles que de nuevo se están yendo al alza, sin que puedan parar esos aumentos especulativos, con la misma rapidez con que paran cuando hay descensos en los precios.
  El problema es que los combustibles (igual que la energía eléctrica), conllevan efectos multiplicadores que afectan la economía ¡para variar! de los más pobres, de los desposeídos, de los de abajo, los que alguna vez dijeron que eran la razón de este gobierno y a algunos pocos de los cuales les dan la fabulosa suma de Q300.00 cada cierto tiempo para que puedan pagar estos incrementos. ¡Eso se llama socialdemocracia!, dicen, y seguramente, el gran líder Manuel Colom Argueta debe de estarse revolcando en su tumba ante tanto ultraje hacia aquellos a quien él defendió.
  El oligopolio del combustible dominado por dos o tres transnacionales especula con la OPEP para ensartar la daga a los países que lamentablemente no gozan de la riqueza del petróleo, o si tienen, como Guatemala, se lo huevean otros extranjeros ya que aquí no tenemos refinería para poder producir combustibles y si tenemos ladrones muy visibles en algunas instituciones del Estado encargadas de la energía y las minas, que protegen a los que explotan estos recursos y joden a los demás. Por cierto, ¿que tal le estará yendo en sus numerosos viajes a Europa y otros lugares al Ministro de Energía y Minas?. Me imagino que muy bien….
 Esta nueva alza a los combustibles es otra nueva afrenta a un gobierno que sigue dando atole con el dedo y que, cree que con dar desayunos, una mísera cantidad de pisto y algunos víveres, ya todos están a su favor. Ya veremos en las próximas elecciones.
 Ahora bien, ¿por qué le puse a esta columna las gallinas y la carabina de Ambrosio?. Pues, ahora viene lo de la carabina de Ambrosio. Con mi respeto para doña Nineth Montenegro y quienes hicieron posible la Ley de Postulación para miembros de la Corte Suprema y Magistrados, sinceramente (y si alguien debe saberlo es doña Nineth que ya lleva buenos años de bregar en política), esta ley es algo así como la carabina de Ambrosio, es decir, que no servirá para nada ya que su contenido es un conjunto de buenas intenciones y nada más y la fiscalización de la sociedad hacia estas próximas nominaciones aunque cargadas de la mejor buena fe y deseo de trabajar, ya los representantes de los magistrados, de la Corte, algunos de los decanos, y los del Colegio de Abogados, tienen sus instrucciones precisas sobre a quiénes elegir para candidatos, y el Congreso ¡no faltaba mas!, ya tiene sus órdenes sobre por quién votar.
  Todos podremos estar ojo al cristo, pero en Guatemala algunos políticos, abogados, y magistrados de las comisiones son magos de primera categoría para hacer aparecer niños buenos o malos, según sea el programa que han diseñado para la ocasión. Así pues, después del licenciado Ovando que hace muchos años agradeció a Romeo Lucas García su elección como Presidente de la Corte y después de observar la mediocre actuación de los actuales magistrados, nada me extrañaría que la integración del nuevo Organismo Judicial, esté, en su mayoría, conformada por los mismos, con las mismas mañas…..