Las escuelas rurales tipo federación en 1944


Escultura de relieve con uso didáctico de la Escuela Tipo Federación, Juan José Arévalo de la población de Taxisco en el Departamento de Santa Rosa. FOTO LA HORA: Gabriel Morales Castellanos

Fernando Urquizú Gómez

Las Escuelas Tipo Federación son construcciones que reflejan uno de los ideales prioritarios de la Revolución de Octubre de 1944 consiste en difundir el pensamiento democrático desde la infancia, razón por la cual, fueron revestidos de material didáctico perdurable representado en relieves y pinturas murales que coadyuvaran a fijar la idea de bienestar social sobre el individual a través de la comprensión de la Historia de nuestro paí­s.


Escultura de relieve con uso didáctico de la Escuela Tipo Federación, Francisco Javier Arana de la Aldea Santa Elena Barillas del municipio de Villa Canales, Departamento de Guatemala. FOTO LA HORA: Gabriel Morales Castellanos

El desarrollo histórico era comprendido ya desde aquel entonces como un producto que viene del choque cultural entre indí­genas habitantes del área desde tiempos ancestrales y españoles invasores de este territorio desde 1524.

En este contexto debemos comprender que la Revolución consideró una extensión del perí­odo colonial hasta 1945 cuando se promulgó la primera constitución capitalista que determinó que todo pago por venta de fuerza de trabajo debí­a realizarse con dinero estableciendo en el Código de Trabajo los salarios mí­nimos para zonas rurales y urbanas. El paí­s inició entonces una nueva forma de organización social que debí­a ser enseñada a sus habitantes que gozarí­an desde entonces libertades y derechos.

En este contexto fueron creados los murales y relieves didácticos de las Escuelas Tipo Federación cuya principal función social era reforzar el mensaje educativo de aquella época, refiriendo en el presente ensayo algunos que han sobrevivido hasta nuestros tiempos.

La Escuela Tipo Federación situada a inmediaciones de Pamplona, recibió el nombre José Joaquí­n Palma, la construcción sirvió de marco y coronamiento para completar el mensaje del Monumento a la Revolución que pasó a incorporarse al complejo arquitectónico como parte de los ambientes externos del edificio que en aquellos tiempos dialogaban directamente.

En uno de los patios, ahora convertido en jardí­n de la escuela, se colocó un hermoso relieve que nos presenta los capitanes de las huestes indí­genas prehispánicas que ofrendaron su vida al lado de sus seguidores en defensa de su tierra y sus valores éticos. El relieve se instaló como cabecera de un antiguo patio que debió servir de fondo en actos sociales, formando una especie de altar cí­vico, donde también existe un asta para enarbolar el lábaro patrio, convirtiéndose en un espacio que daba un sentido de plaza al exterior de los ambientes internos de la construcción, que fue severamente transformado con la siembra de árboles y confección de arriates, convirtiendo la plaza que se formaba en torno de este escenario en un jardí­n, actualmente mal cuidado.

El sentido didáctico del panel que serví­a de fondo en el escenario de la plaza que se formaba podemos asociarlo con el mensaje ideológico de dar la vida por Guatemala, por medio de la exhibición de la enseñanza y recapitulación de los ideales de identidad cultural guatemalteca expuestos en dicha escultura cuya inspiración coincide con algunas en estrofas del Himno Nacional de Guatemala a cuyo autor fue dedicado el nombre del plantel educativo.

La relación entre el monumento a la Revolución y esta escultura en relieve con los capitanes de las huestes indí­genas prehispánicas asociadas con nuestro canto patrio, puede ser referida perfectamente a un planeamiento didáctico del arte que serví­a como fuente de recapitulación de los preceptos difundidos desde las dictaduras liberales entre 1871 a 1944, en donde los discursos orales de sus caudillos militares eran acompañados de música de marchas triunfales e himnos militares que serví­an como fuentes de conocimiento y recapitulación de la enseñanza.

Esta forma didáctica también se ampliaba con otros cantos propios de la educación liberal, tales como el Himno a Centroamérica, himnos del resto de las repúblicas de la misma área geográfica y la Marcha Panamericana; cabe la posibilidad de que en este tipo de escenarios también se presentaran obras como la Obertura a la Revolución del 20 de Octubre del 44, compuesta por el maestro Benigno Mejí­a Cruz, interpretada por la novel, para aquellos años, Orquesta Sinfónica Nacional, y otras representaciones artí­sticas que mostraran el avance de las artes.

Es probable que el citado relieve se desprendiera de moldes realizados para su colocación y vestir adecuadamente este tipo de edificios para que contribuyeran en la difusión del conocimiento de la historia local, la cual, daba énfasis al desarrollo de amor a la patria pero habí­a sido enriquecida con la vigencia de un nuevo código cultural y ético en torno al comportamiento del bien social sobre el individual expuestos en los primeros artí­culos de la Constitución de 1945, generado por corrientes de pensamiento socialista, dando un sentido de identidad de clase social a la mayorí­a de pobladores del paí­s no poseedores de medios de producción.

Esta diferencia substancial con la constitución anterior que defendí­a la propiedad privada sobre la social, existí­a una amplia convergencia en la idea de los valores nacionalistas que en forma institucional habí­a difundido el liberalismo expresados en el respeto a la patria y veneración a los héroes nacionales, así­ como una tolerancia casi ilimitada a los valores tradicionales como la religión católica y su manifestaciones públicas de fe, que no podí­an ser amenazadas por el proceso revolucionario.

Estos aspectos contrastantes que también son identificados por el especialista Gabriel Morales Castellanos cuando analiza la difusión de imágenes de la Revolución que se mezclaron con las antiguas liberales por medio de figuras idealizadas correspondientes a la versión historiográfica liberal que inspiraba en la exaltación apologética oficial de los Padres de la Patria héroes como ejes de los acontecimientos históricos y sociales que según sus principios mueven la evolución de la identidad nacional expresada en sus monumentos.

Los ejes temáticos de grandes héroes militares relacionados con las ciencias y el arte encajaban perfectamente con algunos temas expresados en las formas artí­sticas públicas del perí­odo revolucionario que mantení­an las ideas propias de la historia oficial liberal, esto explica la presencia en el panel citado las efigies de héroes militares indí­genas cuyas figuras van a equiparar o superar a los caudillos ladinos de la Revolución Liberal.

Sin embargo, debemos comprender que una revolución representa también un proceso económico y social tan complejo que la transformación del pensamiento no es mecánica y tampoco puede emerger espontáneamente, razón que explica la pervivencia de las viejas concepciones de la ciencia y el arte. El nuevo pensamiento corresponderá a un devenir sumamente profundo de construcción del pensamiento motivada por cambios estructurales.

El conocimiento de estos factores determinó que uno de los principales elementos superestructurales a atender del gobierno revolucionario del Dr. Juan José Arévalo fuera la educación cuyo desarrollo jugó un papel fundamental, encontrando un primer obstáculo en la imposibilidad de eliminar de tajo el sistema ideológico que los liberales habí­an construido en la memoria colectiva de la nuestra sociedad para legitimar su manejo del Estado por más de 70 años, mucho menos pudieran romper con el componente religiosos que debido a la conveniencia polí­tica liberal habí­a sido manejado a favor del estado durante los gobiernos de Estrada Cabrera y Ubico Castañeda.

En ese orden de ideas, para los escultores descollantes del perí­odo revolucionario guatemalteco fue difí­cil dar el salto cualitativo en la proyección del arte y su socialización en el perí­odo revolucionario 1944 – 1954. En realidad, su participación directa como sujetos revolucionarios y el apoyo sus gobiernos fueron factores decisivos para que el arte fuese tomando nuevos derroteros que se materializaron más allá de 1954 cuando ya se habí­a cortado el proceso pero sus ideas aún perviví­an en el ideario nacional.

Una especie de ironí­a histórica fue que a la Revolución no le dio tiempo de desarrollar su expresión artí­stica propia desligada del liberalismo y cortada por la intervención de la contrarrevolución de 1954.

Sin embargo, será a partir de la vuelta a la orbita capitalista liderada por Estados Unidos de América cuando verá una amplia luz pública el arte de vanguardia que aprendieron los escultores durante la Revolución guatemalteca, aunque con la limitación de no poderlo socializar ampliamente debido a que la elevación del horizonte de conocimiento en todos los niveles educativos del paí­s no era uno de los objetivos de la contrarrevolución.

Las consideraciones anteriores que nos llevan a deducir que el mensaje didáctico escultórico del panel referido de la escuela tipo Federación José Joaquí­n Palma desde varios puntos de vista, también nos explican claramente el complemento del mismo expresado en la colocación estratégica de otros personajes en los muros propios del panteón de héroes liberales de nuestro paí­s, procedentes de otras composiciones que figuran de manera más completa en las escuelas «Francisco Javier Arana» de la aldea Santa Elena Barillas, municipio de Villa Canales, «José de San Martí­n» de la Villa de Santo Domingo Mixco, ambos del Departamento de Guatemala, y «Juan José Arévalo» de la población de Taxisco en el Departamento de Santa Rosa.

LECTURA DIDíCTICA DE LOS RELIEVES DE LAS ESCUELAS TIPO FEDERACIí“N

En el contexto histórico citado comenzaron a irrumpir en los vértices de entrada de las escuelas tipo federación de las localidades mencionadas en el párrafo anterior las formas escultóricas de relieve que rompen el espacio cuando se encuentran el público que se dirige a estos centros de enseñanza aprendizaje.

El encuentro entre espectador y los paneles didácticos de escultura en forma de panel, ejecutadas posiblemente en cemento moldeado, divide por medio de un panel dos mundos: el espacio público exterior y el espacio de enseñanza interior. En el primero reina la ignorancia y el segundo donde privará el desarrollo del conocimiento cientí­fico bajo el patrocinio del Estado.

Esta consideración explica la presencia en primer plano de un escudo nacional que sitúa al espectador, con ayuda del sentido de la vista, frente a Guatemala expresada en uno de sus sí­mbolos patrios, mientras que sus pies dejan sentir el contacto con la madre tierra del mismo nombre que lo alimenta y le da un espacio para vivir.

Una vez experimentada esta percepción cuando se da un vistazo o se camina unos pasos en ambas direcciones del relieve, se entra en contacto visual en un lado con el pasado prehispánico del paí­s y en forma antagónica con el pasado hispánico que convergen en un momento crucial de nuestra historia, representado en el centro de la composición donde está el escudo nacional que también puede simbolizar el gobierno revolucionario como punto de equilibrio de los perí­odos de la historia representa en ambos lados de los paneles.

Desde el punto de vista de una historia social de la educación, la lectura puede ser ampliada al situar al espectador en medio de dos mundos, uno poco ilustrado al exterior de este tipo de edificios y otro en proceso de ilustración al interior de los mismos, obligándolo a meditar acerca del papel de la revolución antes de entrar al edificio al contemplar los paneles de escultura descritos anteriormente.

Una mentalidad más cultivada podrá leer más profundamente el mensaje de las esculturas de las escuelas tipo federación de la siguiente manera: la Guatemala revolucionaria expresada en su escudo nacional cuya organización social arrancó del régimen despótico tributario del perí­odo prehispánico situado a un lado del escudo y en el otro el tributario feudal impuesto por los españoles en el perí­odo de desarrollo de la cultura hispánica local, que se concretan en los relieves por medio de la representación de sus personajes más destacados que expresan su papel preponderante en la construcción de la historia del paí­s.

Estos relieves se encuentran casi abandonados debido a que sus mensajes son un obstáculo para el avance de la cultura global expuesta actualmente por los medios de información, tendientes éstos a difundir la cultura de los paí­ses capitalistas más desarrollados que luchan por la colocación en nuestro medio de sus bienes de consumo, difundiendo su ideologí­a para provocar su demanda. Estas eventualidades provocan la identificación ideológica de la juventud local y público en general con sus valores, que incluyen sus modelos de belleza fí­sica y moda que desplazan a los sí­mbolos e historia local que incluyen los mensajes e imágenes que exponen este tipo de esculturas en una aplicación didáctica de la enseñanza que acercaba al pueblo al diálogo y el aprendizaje en estos centros del saber mientras que en la actualidad los ideales de la juventud son manejados por los medios de información que abarcan el cine, la radio, la televisión y la cibernética.