En su emisión madrugadora de hoy martes 6 de este noviembre, Radio Escandinava hizo un original análisis del proceso electoral para la elección del Presidente. Radio Escandinava no analizó la campaña ejecutada por cada uno de los dos participantes y no hubo ni una sola alusión personal.
Radio Escandinava luego de mostrar su alegría por la forma pacífica en que se llevó a cabo las votaciones, hizo énfasis en el abstencionismo como un índice de la descalificación que el pueblo adjudicó a los politiqueros.
«Lástima grande que hubo tanto abstencionismo», dijo el locutor «porque, de verdad contemplar desde temprano del domingo la ausencia de gente en los centros de votación, infundía cierta decepción y reducía el entusiasmo».
«Nosotros creemos», continuó el locutor, «que las campañas negras con señalamientos muy personales en contra de los presidenciables hizo perder mucha categoría a la campaña y buena proporción de los votantes que se abstuvieron, lo hicieron porque con razón o sin ella, se sintieron decepcionados de las negras descalificaciones adjudicadas a sus candidatos».
«Comprendemos muy bien lo difícil que es luchar en contra de la campaña negra», prosiguió el escandinavo, «porque luchar en contra de las fuerzas del mal que en el narcotráfico, el contrabando y la subyacente corrupción tienen buenos representantes, es una ilusoria tarea.
«La lucha deberá hacerse promocionando los valores positivos de los candidatos», aseveró, con énfasis la Radio, «y esto es algo a cargo de los partidos políticos y del Tribunal Supremo Electoral (TSE) en una su prolongada tarea de instrucción cívica para la población y especialmente para la juventud».
«En Radio Escandinava creemos», afirmó con su simpático acento el locutor «que debería estimularse aún más la participación de la juventud, y que en ese sentido, las Universidades tienen un ineludible compromiso. Todas las Universidades deberían haber promocionado por medio de sus autoridades y sobretodo por medio de las asociaciones de estudiantes, el ejercicio del civismo.
Todos y cada uno de los universitarios deberían haber voluntariado para formar parte de las mesas de votación, y ello hubiera sido un ejemplo de trascendencia».
«Nosotros nos preguntamos», dijo el locutor, «si el (TSE) solicitó la ayuda de las Autoridades y de las asociaciones estudiantiles Universitarias. ¿Qué hubo de la Asociación de Estudiantes El Derecho, y qué de la Juventud Médica y de la AEU?
«Dentro de cuatro años», aseveró el escandinavo «podremos, calculando el índice de abstencionismo, evaluar el trabajo del TSE; sin embargo, el número de mesas habilitadas y la prontitud con que se obtuvo el recuento de votos, fue una muy satisfactoria experiencia y merece nuestra felicitación. La pequeña niña Guatemala va por buen camino», nos recalcó la Radio «pero tiene todavía mucho por mejorar». «Para aquellos guatemaltecos que no prestaron atención a los correos electrónicos, que no leyeron los mensajes negros y que, conscientes de su patriótica obligación se presentaron a votar, nuestra efusiva felicitación».
Y así terminó ésta formativa transmisión de la Escandinava que, con su impactante altruismo, continúa preocupándose de nosotros los latinoamericanos, y especialmente de nosotros los chapines.