Lapidan a pareja en Nimajuyú


Un agente del Ministerio Público descombra el cadáver del hombre lapidado, ya que se encontraba cubierto con varias piedras.

El brutal asesinato de un hombre y una mujer consternó esta mañana a los vecinos del asentamiento Nuevo Amanecer, Ciudad Real, zona 12; las ví­ctimas fueron lapidadas en ese sector.

Gerson Ortiz
lahora@lahora.com.gt

Los habitantes de las viviendas aledañas al sector 4 y manzana 16 de la citada zona escucharon gritos y discusiones anoche y la madrugada de hoy. A las cinco de la mañana cuando las actividades diarias comenzaban, ocurrió el macabro hallazgo de los cadáveres.

Una llamada anónima alertó a los Bomberos Voluntarios de la zona, quienes al hacerse presentes constaron que las ví­ctimas ya habí­an fallecido. La Policí­a Nacional Civil (PNC) inició las averiguaciones preliminares y el Ministerio Público el trámite del levantamiento de los cadáveres.

Lapidados

Las ví­ctimas fueron identificadas como Brenda Magaly Mazariegos Altos, de 19 años; y Adelso Guadalupe Say Miranda, de 24. Según declararon los vecinos a la PNC, entre la medianoche y una de la madrugada escucharon discusiones y gritos en el área baldí­a donde fueron encontrados los cadáveres.

Rodolfo Juárez Aguilar, oficial de la PNC, indicó que las ví­ctimas fueron objeto de persecución, quitándole la vida primero a la joven de 19 años y posteriormente a su acompañante, quien yací­a a unos 50 metros del lugar.

El ensañamiento fue la principal caracterí­stica en este doble crimen, ya que ambas ví­ctimas fueron lapidadas; al lado de Mazariegos Altos encallaba una piedra de concreto de un peso aproximado de 200 libras, según indicó la Policí­a. A Say Miranda le dejaron caer más de tres pesadas piedras.

La ví­ctima de sexo masculino fue identificada por su cuñado, quien solicitó el anonimato, y declaró a elementos de la PNC que horas antes habí­a visto a Say Miranda y a Mazariegos Altos, consumiendo licor en una tienda cercana al lugar de los hechos, también señaló que ambas personas eran trabajadores de una maquila, donde habí­an recibido el pago de sus salarios ayer por la tarde.

A eso de las diez de la mañana, la fallecida no habí­a sido reconocida por ningún familiar, pese a que la PNC constató que viví­a a dos cuadras de la escena.

Móviles

La PNC manejó dos posibles causas del asesinato: la primera fue un crimen pasional, ya que varias de los vecinos indicaron que los fallecidos sostení­an una relación sentimental y que la fémina habrí­a sufrido amenazas por parte de su anterior pareja.

El segundo móvil se refiere al robo, ya que los agresores quitaron los zapatos de ambas ví­ctimas, sin embargo, no les robaron sus identificaciones. Los vecinos del lugar también manifestaron que en ese sector constantemente ocurren asaltos.