Lanzan satélite argentino para estudiar el océano


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Un cohete despegó el lunes para poner en una órbita baja un satélite de construcción argentina que efectuará diversas observaciones desde el espacio y confeccionará mapas sobre la salinidad del mar.

Por ALICIA CHANG
LOS ANGELES / Agencia AP

El cohete Delta 2 con el satélite fue lanzado poco antes de las 7.30, hora local, con cielo nublado en la Base Vandenberg de la Fuerza Aérea, en la costa del centro de California.

La nave con su carga internacional surcó el cielo en medio de un estruendo con dirección al suroeste sobre el Pací­fico. Muy rápido se desvaneció en una capa atmosférica azul que tí­picamente cubre al estado en esta época del año.

Los controladores en tierra gritaron vivas y aplaudieron cuando el satélite con un instrumento de la NASA a bordo alcanzó la órbita y desplegó sus paneles solares casi una hora después del lanzamiento.

Las primeras comunicaciones con el satélite indicaron que éste se encontraba sin problemas.

Michael Freilich, quien encabeza la división cientí­fica de la NASA sobre la Tierra, se encontraba tranquilo y emocionado de que el satélite «funcionara muy bien desde el principio».

El instrumento Aquarius de la NASA medirá la concentración de sal en la superficie del mar.

La proporción de sal en el océano persiste más o menos sin variación, pero los niveles de la sustancia en la capa más superior del mar varí­an en el planeta.

La NASA elaborará mapas mensuales que detallarán las variaciones salinas durante tres años. Los cientí­ficos confí­an en que la información les ayude a hacer pronósticos sobre el cambio climático futuro y de fenómenos de corto plazo como El Niño y La Niña.

Además del Aquarius, otros siete instrumentos recabarán información ambiental incluida una cámara que tomará imágenes de erupciones volcánicas, incendios forestales y la luz nocturna.

La misión de 400 millones de dólares es un proyecto conjunto entre la NASA y la agencia espacial argentina CONAE. También participan en el proyecto Brasil, Canadá, Francia e Italia.

«Valió la pena el esfuerzo», dijo el directivo de la CONAE, Conrado Varoto, en conferencia de prensa posterior al lanzamiento, el cual fue televisado.

En julio, la órbita del satélite será ajustada hasta que se ubique a unos 643 kilómetros (400 millas) de la Tierra. Los ingenieros verificarán los instrumentos antes del inicio de las operaciones cientí­ficas.

Aquarius se suma a un satélite europeo que ha estado recopilando datos de la salinidad marina y la humedad terrestre desde el 2009. Pero la nueva misión se concentrará únicamente en el océano.

El lanzamiento fue el primero de cinco que para la NASA efectuará este año la United Launch Alliance, empresa conjunta de los constructores de cohetes Lockheed Martin Corp. y Boeing Co.

Otras misiones de la NASA incluyen sondas a la Luna, Marte y Júpiter.