El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) aseguró que la promoción de políticas nacionales sólidas que apoyen la lactancia materna podrían evitar todos los años la muerte de alrededor de un millón de niños y niñas menores de cinco años en los países en desarrollo.
A decir de Anthony Lake, director ejecutivo de la entidad, en el marco del XX aniversario de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, a pesar de las convincentes pruebas que demuestran que la lactancia exclusiva evita enfermedades como la diarrea y la neumonía, que matan a millones de menores de edad cada año, las tasas mundiales de esta práctica se han mantenido relativamente estancadas en el mundo en desarrollo.
Según el funcionario internacional, se reporta un crecimiento del 32 por ciento en 1995, mientras que en el 2010 esta cifra fue del 39 por ciento, sin embargo si la lactancia se promoviera con mayor eficacia y se protegiera a las mujeres de la comercialización agresiva de los sucedáneos de la leche materna, se vería que más niños y niñas sobrevivirían y prosperarían con menores tasas de enfermedad, desnutrición y retraso del crecimiento.
De acuerdo con la información, algunos de los obstáculos para mejorar las tasas de lactancia materna son la comercialización generalizada y sin ética de los fabricantes de sucedáneos de leche materna, las deficiencias políticas nacionales que no apoyan los permisos de maternidad y la falta de comprensión de los riesgos que conlleva no amamantar.
El representante de UNICEF dijo que en junio los dirigentes mundiales se reunieron en Washington, Estados Unidos, como parte del movimiento “Compromiso para la supervivencia infantil: Una promesa renovada”, donde se comprometieron a trabajar para poner fin a las muertes infantiles que se pueden evitar.
Lake indicó que la Semana Mundial de la Lactancia Materna representa una oportunidad para reafirmar el papel fundamental de esta práctica en la reducción de la mortalidad infantil.
La información revela que un niño o niña no amamantada tiene 14 veces más probabilidades de morir durante los primeros seis meses que un infante alimentado exclusivamente con leche materna, pues ésta brinda los requerimientos nutricionales completos y es uno de los mejores valores entre las inversiones en la supervivencia infantil.
Finalmente, Lake destacó que la lactancia materna debe ser valorada como un beneficio, no sólo para los bebés, las madres y las familias, sino también por el ahorro que implica para los gobiernos a largo plazo.