Mes a mes, los indicadores de violencia han ido en aumento, como si fuese una bola de nieve, observación que se hace tras el informe sobre los sucesos de noviembre.
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«El Informe sobre la Situación de los Derechos Humanos y Hechos de Violencia», que presenta mensualmente el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), constató que durante el decimoprimer mes del 2008 se incrementaron los hechos violentos contra la población.
El mes pasado se superaron los hechos violentos registrados durante octubre, mes que había sido catalogado -en su momento- como el más violento, por lo que, en esa dinámica, se estima que los últimos 31 días del 2008 sean más cruentos.
Los analistas del GAM también estiman que la violencia pudiera dispararse en el presente mes, tras la denominada «narcomatanza» ocurrida en Santa Ana Huista, Huehuetenango.
CIFRAS
La información da cuenta de 353 muertes violentas contra hombres y mujeres en todo el territorio nacional; sin embargo, se dijo que el departamento de Guatemala, seguido de San Marcos y Escuintla, son los puntos donde más incidencia tiene este fenómeno.
«Cada caso de violencia que se registra en el país supera al otro, por lo que de esa forma se van quedando en el olvido los hechos anteriores», cita el informe.
Mario Polanco, director del GAM, aseguró que la violencia está abarcando a todo el país, incluso en dependencias del Estado, y las autoridades mantienen la misma pasividad que han mostrado durante todo el año.
Unos 2 mil 956 casos de fallecimientos se han suscitado, de los cuales, 2 mil 465 fueron hombres, 428 mujeres -entre adultas y niñas- y 63 niños.
«Es sumamente alarmante. Según nuestro monitoreo vamos en ascenso mes a mes y creemos que si esto no se controla empeoraría cada vez», dijo Polanco.
CASOS
Estuardo Galeano, analista del GAM, indicó que los linchamientos que se registraron en el territorio nacional son la muestra concreta de la desesperación de la población por la inseguridad. En el mes analizado se produjeron 16 linchamientos, donde tres personas resultaron muertas.
De nueva cuenta, los pilotos de buses urbanos y extraurbanos son quienes engrosan mayoritariamente el recuento de fallecidos producto de la inseguridad. Al 30 de noviembre se evidenció que 123 conductores y 41 ayudantes perdieron la vida durante su jornada laboral.
También se incrementó la violencia contra conductores ruteros, taxistas y agentes de seguridad, quienes no poseen un seguro de vida, por lo que dejan en desamparo a familiares, dijo Polanco.
Karla Campos, del área jurídica del GAM, señaló que en una revisión comparativa entre las denuncias que recibió la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), sobre violencia intrafamiliar (267), las cifras coinciden con el número de decesos del monitoreo, por lo que estiman que el maltrato que sufrieron en sus hogares fue el preludio del asesinato.