Una seguidora del presidente Ahmadineyad porta un cartel con su imagen en las calles de Teherán, donde los jóvenes teheraníes han aprovechado el fin de la campaña electoral para montar una velada hasta el amanecer. Pañoletas, corbatas, globos, todo lo que era susceptible de ser verde adquirió ese color durante las últimas horas antes de que a las ocho de la mañana comenzara la jornada de reflexión. A partir de ese momento, ya no puede utilizarse el activismo político como pretexto para la diversión.