Los hombres de José Mourinho no consiguen superar a un Valencia que pudo incluso asaltar el Santiago Bernabéu. El tercer empate en apenas 20 días le ha permitido al Barcelona situarse a tan solo cuatro puntos de los blancos en la tabla.
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Minutos antes de saltar al terreno de juego, todo parecía indicar que Unai Emery había dado ya por perdido el encuentro que debía disputar su equipo en el Santiago Bernabéu. Y es que el técnico vasco saltó al cuadrilátero con un once inicial de lo más inédito y sorprendente, regalando la titularidad a algunos jugadores que habían tenido una presencia muy escasa hasta el momento y relegando al banquillo a las figuras más importantes quizás pensando más en la jornada intersemanal.
Sorprendió ver a Ricardo Costa, Dani Parejo, Aduriz entre los once elegidos, así como también chocó ver a Soldado, Jonas y Mathieu en la caseta -y a Albelda fuera de la convocatoria-. Sin embargo, sería Vicente Guaita el héroe ché de la noche al firmar una magnífica actuación apenas tres días después de que Diego Alves le arrebatara el puesto en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Europa League.
El meta valenciano sumó ayer su decimonovena aparición en la competición doméstica y no defraudó. Más bien, fue el principal culpable de la desesperación y de la crispación que llevó por el camino de la amargura a la hinchada presente en Chamartín, puesto que fue el encargado de parar al tridente más letal de la tierra con paradas tan espectaculares como efectivas.
GUAITA, CASILLAS Y LOS PALOS
Y más allá del recital del arquero visitante, que neutralizó toda ocasión merengue, y también de las paradas cruciales de Iker Casillas, la suerte ejerció también un papel fundamental en el encuentro que el Valencia empató de forma muy meritoria en el feudo blanco. De hecho, se repartió a partes iguales, ya que si bien los hombres de José Mourinho avisaron con un latigazo de Cristiano Ronaldo al poste, Ricardo Costa y Tino Costa también estrellaron otros dos balones a la madera en dos jugadas que dejaron sin respiración a más de un aficionado local.
De hecho, el de ayer fue un partido de resultado engañoso. Y es que pese a que el marcador no se moviera, ambos bandos gozaron de numerosas ocasiones para avanzarse. Fue un duelo eléctrico que pudo llevarse cualquiera de los dos equipos, pero en esta ocasión la fortuna pasó cuentas anoche con el conjunto blanco, que clavó el hachazo de los intereses al préstamo que le concedió en jornadas anteriores para asaltar Vallecas e incluso el Benito Villamarín, estadios de los que se llevó los tres puntos de forma ciertamente injusta.
Con todo, la angustia y el ansia hicieron mella en los hombres de Mourinho, que se iban alterando a medida que pasaban los minutos. Y a ello hay que sumarle también la valentía y el coraje del que hizo gala el cuadro valencianista, que en ningún momento se amedrentó ante el imponente Santiago Bernabéu y que acabaría firmando un resultado muy positivo para sus intereses, que no son otros que finalizar la temporada en la tercera posición para evitar la fase previa de la próxima edición de la Champions League.
EMERY SE SALE CON LA SUYA
Así pues, respondió uno de los técnicos más cuestionados del momento con un planteamiento muy conservador a la vez que efectivo, que acabó por irritar al público, a Mourinho e incluso a los propios jugadores blancos, que acabaron reclamando hasta tres penaltis debido a la impotencia que les produjo el no poder batir a Guaita de ninguna de las maneras. Hasta Pepe perdió los estribos -una vez más- al agredir a su compañero Arbeloa desde el suelo pensándose que era Piatti.
Una situación de lo más surreal que, a su vez, manifiesta el estado de nerviosismo y de crispación que sufre el madridismo actualmente. Y es que en apenas veinte días se ha dejado el equipo blanco seis puntos por el camino que han permitido al Barcelona situarse a tiro de cuatro cuando todavía restan siete jornadas por delante. Sin duda, el Madrid ha empezado a jugar con fuego y podría acabar quemándose, ya que el miércoles visita el Vicente Calderón y en apenas dos semanas se jugará toda la temporada a una sola carta en el Camp Nou. Nos aguarda un final de Liga de infarto.
Con pie y medio fuera
Los dos futbolistas apenas han participado esta temporada, y todo parece indicar que saldrán del Real Madrid en el próximo mercado de fichajes.
La estancia de Lass Diarra y Ricardo Carvalho en el Real Madrid podría estar tocando a su fin, según desprenden informaciones publicadas por el diario As en su página web. Ambos futbolistas, siempre siguiendo la publicación del medio deportivo madrileño, saldrán del club blanco el próximo 30 de junio.
La situación de Lass no es nueva. El francés termina contrato en junio de 2013 y las negociaciones para renovar son inexistentes. El mediocentro estuvo a punto de salir el pasado verano, pero José Mourinho se negó. Sin embargo, el internacional galo casi no cuenta en las alineaciones para el portugués, siendo titular únicamente cuando las bajas del equipo lo requieren.
Por lo que respecta a Carvalho, su lesión a principio de temporada le sacó del equipo titular, plaza que ocupa ahora Sergio Ramos, reconvertido a central y posición en la que está jugando bastante bien. Mou, con Pepe y Ramos, tiene pareja de centrales para rato, y Carvalho, de 34 años, no entra en los planes.
Sus salidas no deberían ser complicadas para el Madrid, por lo menos en principio. Lass cuenta con buen cartel en Inglaterra, y ya se ha especulado que el Tottenham pagaría 15 millones de euros por él.
La marcha de Carvalho será distinta. Con contrato en vigor hasta 2013, al internacional luso se le dará la carta de libertad, ya que su edad dilataría su salida si el Madrid quisiera sacar algo de dinero.