La SAAS y la SAE


Dentro del conjunto de los Acuerdos de Paz, el Gobierno del presidente ílvaro Arzú y la URNG suscribieron el Acuerdo Sobre Fortalecimiento del Poder Civil y Función del Ejército en una sociedad democrática, el 19 de septiembre de 1996 en México, Distrito Federal.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com

Dicho acuerdo fue suscrito en representación del Gobierno por Gustavo Porras Castejón, general Otto Pérez Molina; Raquel Zelaya Rosales, coronel Morris Eugenio de León Gil y Richard Aitkenhead Castillo. Por la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, los comandantes Rolando Morán, Pablo Monsanto, Gaspar Ilom y el señor Carlos González. Por las Naciones Unidas, Jean Arnold como moderador.

En dicho acuerdo se estableció, en el numeral 46: «Para garantizar la seguridad del Presidente, del Vicepresidente y sus respectivas familias y el apoyo logí­stico de las actividades que desarrolla la Presidencia de la República, el Presidente de la República en uso de las facultades que la ley le confiere y para sustituir al Estado Mayor Presidencial, organizará a su criterio la entidad correspondiente». El gobierno del presidente Arzú no realizó ninguna acción para sustituir el Estado Mayor Presidencial a pesar del tiempo que tuvo para hacerlo.

En el literal 49 se acordó: «Para informar y asesorar al Presidente de la República, a manera de anticipar, prevenir y resolver situaciones de riesgo o amenaza de distinta naturaleza para el Estado democrático, se creará una Secretaria de Análisis Estratégico bajo la autoridad directa del Presidente. Dicho organismo será estrictamente civil…» Arzú sí­ creó la SAE dotándola de un amplio inmueble, equipos y personal, colocando dentro del personal subalterno, según lo informó al presidente Alfonso Portillo, Edgar Gutiérrez, a numerosos militares en retiro que fueron destituidos al asumir la secretarí­a Gutiérrez y reemplazados por personal de su absoluta confianza. Es valedero señalar que Edgar Gutiérrez nunca presentó al Gabinete General de Gobierno informe, asesorí­a o recomendación alguna.

Al iniciar el Gobierno del que fui Vicepresidente, en una reunión privada con los embajadores de la Unión Europea y de Estados Unidos, se nos insistió fuertemente por una embajadora europea y la norteamericana, la necesidad de implementar lo más rápido posible el reemplazo del Estado Mayor Presidencial, para lo cual ofrecí­an un amplio apoyo de asesorí­a y algunos recursos materiales, sugerí­an que se emulara los servicios de seguridad que en Estados Unidos resguardan al Presidente y Vicepresidente y a los candidatos presidenciales y vicepresidenciales y sus familias; es decir, personal civil como es el Servicio Secreto y el FBI. Manifestaron que ese era el fondo del compromiso de paz adquirido. Nos pareció atendible el planteamiento, para lo cual se obtuvieron asesorí­as europeas, norteamericanas y sudamericanas para la organización y la preparación profesional de quienes integraron la SAAS. La visita del Papa Juan Pablo II fue el hecho que culminó, por su éxito, la graduación con honores de la secretarí­a.

Lamentablemente, al asumir el Gobierno de í“scar Berger no se respetó la profesionalización e institucionalidad de los miembros de la SAAS, ellos introdujeron autoridades y agentes provenientes de una empresa privada israelita para beneficiar a quienes habí­an sido los prestatarios de la seguridad privada del candidato Berger, Stein y sus familias. Esto deterioró la SAAS y abrió el camino para que el actual gobierno pusiera al frente de la misma a personas que no tení­an la mí­stica y la formación adecuada.