La ruta diplomática de un nuevo gobierno


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El próximo canciller, Harold Caballeros, enfrentará el reto de estructurar una polí­tica exterior que responda a las necesidades del paí­s, y así­ concretar acercamientos y acuerdos estratégicos, cumplir con una cargada agenda en las Naciones Unidas, y definir posturas en controversias de interés global. El presidente electo Otto Pérez Molina anticipa para su gobierno “relaciones cordiales” en el extranjero –incluso, con Cuba y Venezuela–, pero si tuviera que elegir, se enfocarí­a en Estados Unidos, México y Centroamérica.

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REDACCIí“N LA HORA
lahora@lahora.com.gt

Una de las designaciones más sorpresivas en el gabinete que acompañará a Otto Pérez Molina en la Presidencia fue la de Harold Caballeros como ministro de Relaciones Exteriores, ya que para el cargo también se habí­a propuesto a diplomáticos, que a diferencia del ex presidenciable de Visión con Valores, tienen una amplia trayectoria en la diplomacia.

Sin embargo la decisión ya fue tomada y en adelante, tanto Pérez como Caballeros se enfrentarán a grandes desafí­os, que para ser superados necesitarán de la formulación de una polí­tica exterior firme que permita cumplir con una amplia agenda del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, concretar los acercamientos estratégicos para definir temas relacionados con las fronteras, el comercio y la migración, y definir posturas en controversias de interés global.

A lo largo de la campaña polí­tica, en la que pocas veces se habla de relaciones exteriores, el Partido Patriota –que próximamente será el partido oficial– apenas dio algunos indicios de su plan diplomático, e incluso, hasta la fecha la exposición de su estrategia sobre la materia ha sido mí­nima. No obstante, en declaraciones a La Hora, el Presidente electo y su futuro Canciller dieron algunos adelantos de su visión hacia el exterior.

PINCELADAS DE DIPLOMACIA

Con la discreción acostumbrada en el ámbito diplomático, Pérez Molina ofreció algunas pinceladas muy “reservadas” pero a la vez predecibles acerca de la delineación de la orientación que tomará la diplomacia: “Debemos tener un proceso, en donde podamos mantener relaciones cordiales con todos los paí­ses de Latinoamérica, sin que esto nos incline a ningún lado. En todo caso, pues, obviamente yo estarí­a más inclinado a fortalecer la relación con México, Estados Unidos y Centroamérica, antes de privilegiar algún otro tipo de acercamiento”.

Explicó que su concentración en el Norte obedecerí­a a que “son nuestros principales socios comerciales y voy a buscar con mucha fuerza la integración centroamericana y además de eso, porque con Estados Unidos y México nos une una agenda que no nos une con otro paí­s”.

Por ejemplo, señaló que “el tema del narcotráfico es algo que lo tenemos que ver con México y Estados Unidos”, así­ como “el tema de los indocumentados y las relaciones comerciales”.

Caballeros, por su parte, indicó que en la región la prioridad es encontrar una solución al problema migratorio, y aseguró que en un mediano plazo la meta será concretar un acuerdo para asegurar un Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) a los guatemaltecos indocumentados en Estados Unidos, quienes se encuentran a diario con la amenaza de ser detenidos y deportados.

Además, destacó la importancia de mantener una agenda de seguridad estratégica coordinada con Norteamérica, y aceptó que se debe mantener el diálogo sobre el diferendo limí­trofe con Belice y buscar una definición en las fronteras con México, en las que ya se han identificado inconsistencias.

LAS DOS AMí‰RICAS

Con la advertencia de una clara polarización en el continente americano, el Presidente electo dijo que no serí­a necesario inclinarse hacia el norte o el sur, y por el contrario consideró de vital importancia mantener “relaciones cordiales” con todos los paí­ses, entre los que incluyó a Cuba y Venezuela, que lideran un bloque autodefinido como “socialista”.

“En Guatemala, Cuba ha hecho una labor importante en asistencia de médicos, especialmente en el área rural y ha hecho también en el tema de luchar contra el analfabetismo un aporte importante para el paí­s, que creo yo son programas que deben continuar en nuestro Gobierno”, refirió Pérez Molina.

En cuanto a las relaciones con Venezuela, indicó que “deberí­amos tener una relación cordial, sin que esto signifique interferencias y que signifique tampoco dependencia de nuestro paí­s”.

Para el politólogo y profesor universitario Jorge Fuentes, la ideologí­a del partido oficial no siempre se imprime sobre las relaciones diplomáticas, y ese serí­a el caso del gobierno de Pérez Molina, quien en el pasado criticó la iniciativa venezolana de Petrocaribe promovida por el presidente ílvaro Colom, y actualmente mantiene un discurso amable con la nación “bolivariana”.

“Estados Unidos, con el poder hegemónico, es el que marcará el ritmo” en la diplomacia y en cuanto al Sur, se “está buscando una seguridad energética en el sentido de asegurar el suministro de petróleo, que es lo que mueve nuestra industria, nuestra economí­a”, pero “no creo que haya algún otro tipo de interés en mantener relaciones con Cuba o Venezuela”, anticipa el universitario.

POLíTICA DEFINIDA

De acuerdo con Fuentes, el principal reto del próximo Canciller será estructurar una polí­tica exterior, porque hasta ahora solo se mantienen “relaciones diplomáticas” con socios comerciales y cooperantes, pero no se tiene un compromiso de Estado con los intereses del paí­s.

En coincidencia, Luis Fernando Mack, analista polí­tico, señala “que en los últimos años no ha habido una consistencia en la polí­tica exterior, pues en cada gobierno ha habido cambios” que redefinen procesos y retrasan algunos acuerdos, y de ahí­ se desprende el principal desafí­o de Caballeros.

“Tradicionalmente hay una consideración en el Ministerio de Relaciones Exteriores de pagar deudas (…) con gente que se enví­a a las embajadas por razones polí­ticas o de otra í­ndole que no son precisamente de carrera”, explica el experto.

Una polí­tica exterior incluye buscar acuerdos estratégicos para resolver cuestiones polí­ticas y comerciales, llevar una cargada agenda de trabajo en el puesto no permanente que ocupará Guatemala en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y definir posiciones en temas puntuales.

Caballeros asegura que está plenamente consciente de los desafí­os, y parece confiado en que la diplomacia guatemalteca en Nueva York podrá sobrellevar la agenda de las Naciones Unidas. “Dentro de los desafí­os está el tema de las “Dos Chinas”, Palestina e Israel, Irán… son cosas que vamos a tener que enfrentar en los próximos dos años en el Consejo”, señaló.

A criterio de Fuentes, habrí­a que priorizar el comercio con China y la cooperación que ofrecerí­a ese paí­s, al establecer ví­nculos más estrechos. “China tiene un mercado que podrí­a empujar, y ser un mercado diferente de los Estados Unidos, pues está dispuesta a comprar nuestros productos sin ningún tipo de restricción”.

El próximo Canciller dejó claro que “el verdadero interés de todos, no solo de Guatemala, es mantener relaciones comerciales con China y nosotros estamos absolutamente claros con que esa es la finalidad”.

Pero la toma de decisiones también implicará puntos sensibles que aún están por definirse, como la solicitud de reconocimiento de Palestina como Estado, las sanciones contra el programa nuclear para Irán y la búsqueda de una solución pací­fica a las diferencias entre Corea del Sur y del Norte, entre otros. 

Sobre la agenda de seguridad exterior, Caballeros no anticipó posturas o decisiones, como lo manda la tradición diplomática, pero sostuvo que será una prioridad al igual que el avance de acuerdos sociales, comerciales y polí­ticos.

MíS QUE ACUERDOS

Heidy de Matta, directora de la Escuela de Ciencia Polí­tica de la Universidad de San Carlos, coincide con los analistas antes citados, y considera que la estructuración de una polí­tica exterior que aborde “los problemas económicos, polí­ticos, sociales y culturales” debe ser una prioridad.

“Esto va más allá de firmar acuerdos de libre comercio y buscar el TPS”, que a pesar de ser temas muy importantes y prioritarios, solo son parte de una gran lista de tareas pendientes”, señala la universitaria.

En materia de cooperación, será necesario estudiar las perspectivas que ofrecerá el pilar especí­fico de esa materia que se incluye en el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, citó como ejemplo De Matta, quien considera necesario formular cuanto antes la polí­tica exterior.

“Comprender las necesidades del paí­s y relacionarlas con su posición a nivel global forma parte del análisis que debe realizar el próximo equipo diplomático, para trazar las lí­neas prioritarias”, indicó la experta.

MAPA DE PRIORIDADES


En el mapa diplomático de Guatemala se identifica, según expertos, puntos prioritarios.

Naciones Unidas
* Consejo de Seguridad

Estados Unidos
* Migración
* Seguridad
* Comercio

México
* Migración
* Seguridad
* Definición de fronteras

Belice
* Diferendo territorial

Centroamérica
* Seguridad
* Comercio
* Integración

Cuba
* Cooperación

Venezuela
* Energí­a

Suramérica
* Comercio
* Cooperación

Unión Europea
* Acuerdo de Asociación

China
* Relaciones comerciales
* Diálogo polí­tico

Taiwán
* Relaciones diplomáticas
* Cooperación

Rusia
* Relaciones comerciales
* Cooperación

“Debemos tener un proceso, en donde podamos mantener relaciones cordiales con todos los paí­ses de Latinoamérica, sin que esto nos incline a ningún lado. En todo caso, pues, obviamente yo estarí­a más inclinado a fortalecer la relación con México, Estados Unidos y Centroamérica, antes de privilegiar algún otro tipo de acercamiento”.
Otto Pérez Molina
Presidente electo