Ya salió doña Roxana Baldetti amenazando al nuevo titular de la SAT que si no puede cumplir con la meta de recaudación se tendrá que retirar del puesto. Convenientemente a doña Roxana se le olvida que la recaudación de impuestos es el reflejo directo de lo bien o mal que marcha una economía.
Talvez ella cree que los impuestos que se recaudan solo tienen que ver con lo bravo que pueda ser el chucho que los cobra, pero la verdad es que debiera de aprender a medir bien sus palabras porque no sea que el alegato le regrese corregido y aumentado. Yo como ciudadano simple y raso le solicito a doña Roxana que sea un poco más analítica y no se quiera hacer como la que hace algo. No reprima al mensajero, mejor ponga atención al mensaje. Las metas fiscales no serán alcanzadas por el simple hecho que tantas personas aplicando el sentido común hemos señalado en reiteradas ocasiones; una economía pujante siempre ayuda a recaudar más impuestos y en el camino le hace la vida más fácil y placentera a aquellos que gracias al crecimiento económico pueden encontrar más y mejores trabajos o simplemente tienen mejores oportunidades de tener éxito en sus emprendimientos. Ese éxito o las opciones laborales no estarán jamás a nuestro alcance si las condiciones para el desarrollo no están puestas.
A decir verdad yo no veo la necesidad de subir la recaudación en estos momentos, sobre todo si tomamos en cuenta la ineficiencia del Ejecutivo para ejecutar el gasto, la tremenda corrupción y el sistema perverso que nos rige. Subir la recaudación solo puede significar seguir manteniendo a un grupo de desgraciados privilegiados que ya están muy acostumbrados a vivir a nuestras costillas.
Es muy importante que los señores del PP no pierdan el enfoque de los objetivos supremos que persiguen, o al menos debieran perseguir. El objetivo es que se dé el ambiente para que los guatemaltecos vivamos mejor, más felices, con más recursos, que muramos en una situación económica considerablemente mejor de la que nacemos. Ese objetivo debe de estar siempre muy claro, pero en el camino es muy fácil perderse y llegar a cometer el error de considerar la recaudación fiscal como un objetivo a cumplir. También es un error tomar la ampliación del presupuesto como un objetivo porque vaya si no ha sido más que evidente que el retorno no ha crecido, ni por asomo, al ritmo del gasto.
Disculpe doña Roxana, pero si hay algún culpable aquí, mucho más culpable que el señor Gutiérrez o los evasores, de que ustedes los políticos de turno no tengan suficientes fondos para cumplir con sus sueños de poder, esos culpables son ustedes mismos porque son quienes llevan las riendas de este gobierno que no ha sabido dar los lineamientos necesarios para que nuestros destinos por lo menos se encaminen en una mejor senda.
Subir las tasas, joder al empresario, complicar las aduanas y afilarle los dientes al chucho son lineamientos que ustedes desde el Ejecutivo han dado y eso repercute directamente en lo que recaudan nuestras arcas. Preocúpense de mejorar el ambiente y entonces mejorará la recaudación. Reorienten el presupuesto de manera que la plata no se gaste en estupideces o se pierda en el infinito mar de la corrupción. Métanle a la seguridad y la justicia, reduzcan el déficit, ya no sigan colocando deuda, bajen las tasas impositivas, cierren ministerios inútiles, recorten personal del Estado, ¡Hagan cosas distintas por Dios! Lo mismo nos seguirá llevando a la misma parte. El responsable directo de la baja en recaudación es el Ejecutivo, es usted doña Roxana.