La religión conjugada con la polí­tica


Como una estrategia electoral o como una filosofí­a de vida, los polí­ticos llevan consigo los ideales cristianos hasta lo más profundo de sus carreras profesionales y campañas proselitistas.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

«Invocando el nombre de Dios» es el primer tí­tulo impreso en la Constitución; la misma en la que luego se advierte que el Estado de Guatemala es laico, es decir, independiente de cualquier organización o confesión religiosa.

Puede parecer contradictorio, aunque al analizar la historia de la polí­tica guatemalteca es evidente que la religión y los ideales cristianos siempre han estado inmersos en el quehacer polí­tico.

La influencia religiosa sobre la polí­tica se ha transformado de tal forma que, mientras en el siglo XIX los partidos polí­ticos se autodeclaraban católicos, apostólicos y romanos -como la mayorí­a de la población-, ahora proponen una visión más amplia, con un ideario cristiano, que invita a participar a un mayor grupo de seguidores.

«El cristianismo es más que una religión, son todos los principios y valores inculcados por Jesucristo a la humanidad, es algo que pueden adoptar las personas independientemente de la religión», señala el teólogo Joseph Alcantar.

De esa cuenta, el especialista asegura que el cristianismo puede conjugarse con los diferentes ámbitos en la vida de las personas, incluyendo los aspectos polí­ticos, económicos y sociales.

CON DIOS

Abraham Rivera, representante del Comité pro Formación del partido Victoria, señala que a pesar de profesar la religión evangélica en su vida privada, la agrupación polí­tica que dirige mantiene una ideologí­a cristiana que permite participar a católicos, pentecostales y «otros grupos que creen en Dios».

«No estamos formando una iglesia, estamos conformando una agrupación polí­tica donde confluimos con todo aquel que cree en Jesucristo», asegura Rivera.

En coincidencia, Nicolás de León, del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), asegura que el ideal cristiano es un concepto general que abarca distintas religiones, aunque La Biblia es el manual de conducta del «partido de la mano azul».

De León refiere que el cristianismo siempre está presente en todos los aspectos polí­ticos e ideológicos del FRG, incluso cuando llegan al Congreso las discusiones como el reconocimiento de los matrimonios entre homosexuales. La postura es firme: «Dios nos hizo hombre y mujer».

«Si Dios da la vida, el hombre no la puede quitar», es otro de los postulados básicos que siempre considera el FRG cuando el aborto se discute en el hemiciclo parlamentario.

ESTRATEGIA

De acuerdo con el analista Gustavo Berganza, la inclusión de la ideologí­a cristiana puede ser utilizada como estrategia electoral de los partidos polí­ticos, aunque también forma parte de los principios de algunos activistas polí­ticos.

«Independientemente de que los partidos en sí­ no proclamen dentro de su ideario los Evangelios, La Biblia o las enseñanzas del Papa siempre mantienen una lí­nea ideológica que en algunos casos no es evidente», refiere el académico.

Uno de los ejemplos es el presidente ílvaro Colom, quien a pesar de su cercaní­a con la espiritualidad maya, hace referencia a ideales cristianos en sus declaraciones, como cuando al referirse a los matrimonios entre homosexuales refirió que «Dios dijo Adán y Eva; no Adán y Esteban. La vida nace en la concepción, y es Dios quien decide».

«Dios es la visión de una potencia superior desde la perspectiva cristiana y la sociedad guatemalteca está muy dada a religiones teocéntricas», explica Berganza, de tal forma que no se descarta utilizar el discurso ideológico como una estrategia electoral.

Finalmente, el analista sotiene que «sólo con Dios no se gana» una elección polí­tica, ya que el financiamiento, organización y el discurso adecuado a las necesidades de la población han demostrado ser efectivos para quienes alcanzan la silla presidencial.

EXPERIENCIAS

En la historia reciente del paí­s, dos presidentes han abanderado el sector evangélico. El general Efraí­n Rí­os Montt, quien, además, era conocido por sus mensajes transmitidos cada domingo por la televisión y Jorge Serrano Elí­as, quien logró la Presidencia con una campaña polí­tica matizada con alto contenido moral y religioso.

«Independientemente de que los partidos en sí­ no proclamen dentro de su ideario los Evangelios, la Biblia o las enseñanzas del Papa, siempre mantienen una lí­nea ideológica que en algunos casos no es evidente»

GUSTAVO BERGANZA

politólogo