La prevención es la clave


«Es mejor prevenir que lamentar», fue el eslogan que el doctor Carlos Gehlert Mata impulsó con gran éxito cuando fue Ministro de Salud Pública entre 1988 y 1991, encabezando una jornada de vacunación sin precedentes para la protección de los niños de Guatemala ante el riesgo de diferentes enfermedades.

Félix Loarca Guzmán

Con el argumento que todos debí­amos estar juntos por la salud de los niños, llevó a cabo una gigantesca movilización social logrando el apoyo de prácticamente todos los sectores de la sociedad como las iglesias de las diferentes denominaciones, la Miss Guatemala de esa época, los medios de comunicación, locutores, periodistas, empresas privadas, organismos internacionales, maestros, alcaldes, estudiantes, militares, funcionarios y empleados de las entidades estatales. Fue una noble cruzada de gran trascendencia social en que miles de guatemaltecos sumaron su voluntad, demostrando que la unión hace la fuerza.

Dicho profesional sostení­a y sostiene con mucha firmeza el punto de vista que en un paí­s pobre como Guatemala, nunca habrá recursos económicos suficientes para promover la medicina curativa, por lo que el camino es la medicina preventiva, lo que en otras palabras significa que hay que salir al paso a las enfermedades con acciones sencillas y baratas, pero eficaces, como hervir el agua para el consumo humano y lavarse las manos.

En resumen, es fácil colegir que un procedimiento preventivo sale más económico que un tratamiento curativo.

Estas reflexiones caen como anillo al dedo en los actuales momentos en que existe preocupación de la población mundial por la epidemia de la influenza porcina que ahora se denomina AH1N1, cuyo primer caso positivo se confirmó ayer en Guatemala corroborado por los laboratorios de Atlanta.

Se trata del caso de una niña guatemalteca de 11 años quien recientemente estuvo de vacaciones en Cuernavaca, México. Afortunadamente, el cordón sanitario establecido en el aeropuerto internacional La Aurora funcionó con gran eficiencia detectando algunos sí­ntomas de la enfermedad en la pequeña paciente, quien según el Ministro de Salud Pública, doctor Celso Cerezo, está aislada con su familia, pero evoluciona satisfactoriamente tras recibir el respectivo tratamiento.

Luego de este primer caso, las autoridades del ramo de Salud Pública han ordenado intensificar las medidas de vigilancia epidemiológica para evitar la propagación de la enfermedad en Guatemala. En este contexto, es oportuno señalar que la clave es la prevención a efecto de enfrentar con éxito el reto que representa este nuevo virus.

Si los habitantes atienden las recomendaciones de las autoridades, indudablemente nuestro paí­s saldrá airoso de esta dura prueba.