La preparación de maestros


Durante los últimos diez dí­as del mes pasado salieron varios artí­culos en los medios de comunicación escrita sobre el tema de las Escuelas Normales y la preparación que éstas proveen a los estudiantes. En un artí­culo, los Directores expusieron las dificultades que afrontan para aplicar las reformas a la carrera de magisterio. En otro, el columnista dice que se han creado nuevas escuelas normales con supuesta orientación bilingí¼e pero que a ninguna se le proveyó de instalaciones adecuadas, mucho menos de materiales o de procesos de formación de sus docentes.

Raymond J. Wennier

Constantemente hablo con estudiantes y con maestros; el año pasado pregunté a un estudiante de una escuela normal acerca de sus estudios. Le pregunté si tení­a acceso a la nueva tecnologí­a y me respondió que sí­. Entonces le pregunté cuántas horas a la semana podí­a usar la computadora; me miró extrañado y luego me dijo que solamente 40 minutos a la semana. Le pregunté qué le enseñaban en ese perí­odo de clase y me dijo: Hacer cuadros de calificaciones en el programa EXCEL. ¡ESO ME PREOCUPA! Pero, adicional a lo anterior, le interrogué sobre QUí‰ estaba aprendiendo en diferentes clases y fue decepcionante lo que pudo decirme que recordaba del contenido de sus clases. ¡Eso me preocupa! El futuro de nuestros niños y jóvenes pues este muchacho tení­a mucha ilusión de venir a estudiar a la capital y ser maestro.

En una aldea cercana a la capital, platiqué con una maestra (que salí­a antes de la hora indicada, lo que es normal aparentemente) y conversamos acerca de la aplicación en su planificación, de diferentes conceptos educativos esenciales como los estilos de aprendizaje, las inteligencias múltiples, la inteligencia emocional y su respuesta fue que habí­a escuchado algo sobre uno de esos conceptos pero que realmente no podí­a explicar de qué se trataba, mucho menos poder usarlos en el aula con los niños. ¡ESO ME PREOCUPA! Ella se graduó hace dos años de una escuela normal. Además me dijo que habí­a recibido poca capacitación de parte del Mineduc y mucho menos tener un programa de seguimiento para apoyar a los maestros en sus planificaciones y la aplicación en el aula. ¡ESO ES PREOCUPANTE!

Leí­ en otro artí­culo que el señor Vicepresidente inauguró centros de tecnologí­a en el área rural. Qué bien. Precisamente anticipando ese progreso para el área rural, inicié una página «web» -www.rayeduca.info- con el propósito de proveer a los maestros de las áreas rural y urbana y a los estudiantes de magisterio, lecturas que les permitan tener diferentes ideas y cómo aplicar esas ideas educativas a la práctica. El 17-8-06 en este medio, escribí­ un artí­culo acerca del nuevo pensum para magisterio; ahora pueden consultarlo en mi página «web».

Creo que es tiempo de RE PENSAR el rol actual del sistema de preparación del magisterio. ¿POR QUí‰ preparar maestros? Contestada esa pregunta, propongo otras. ¿PARA QUí‰ preparar maestros en el Siglo XXI? ¿Cí“MO deberí­a ser el sistema de la preparación del magisterio para este siglo?

Me llama la atención ver que en todos los estudios acerca de la situación de la educación primaria se habla de la REPITENCIA y de la DESERCIí“N de los niños y que la culpa siempre es de ellos por «falta de interés, falta de esfuerzo». Mi pregunta es ¿HAN HECHO LOS MAESTROS TODO LOS ESFUERZOS POSIBLES, utilizando los últimos conocimientos de la pedagogí­a, neurologí­a aplicada a la educación, sociologí­a y otras ciencias, para asegurar que su actuación en el aula sea para el niño, INTERESANTE, con PERTENENCIA, RELEVANTE, MOTIVADORA PARA CADA NIí‘O, sabiendo que no pueden meterlos en un solo molde pues no hay «talla única» para educar? ¡Todo lo anterior me preocupa! Si tomamos en cuenta lo dicho por estudiantes de magisterio y maestros en el servicio, creo que hay que cuestionar el sistema de preparación de los maestros y no poner la culpa sobre los hombros de los niños.

Espero que el Consejo Nacional de Educación considere cuidadosamente no sólo las preguntas que he propuesto si no también el documento presentado por la Universidad de San Carlos «Bases para el Diseño del Sistema Nacional de Formación Docente en Guatemala».