Martes 16-09-08
TERROR
La última fechoría del Diablo. Wilmer Xicay, conocido con ese mote en San Pedro Yepocapa, Chimaltenango, nunca imaginó que terminaría su breve vida colgado, con su piel quemada y expuesto a una multitud a la que en algún momento los asustó con sus perversidades. La madrugada del 16 de septiembre, aún con la resaca de la Independencia, El Diablo» con otros secuaces asaltaron un autobús y ultrajaron a una menor de edad, los pobladores se armaron de valor para perseguir a los delincuentes y capturarlos, sólo uno de ellos, Xicay, cayó en sus manos. Lo vapulearon y lo quemaron frente a todos, hecho que acaparó la primera plana de este vespertino.