La porfí­a de Carlos Meany


El recién estrenado ministro de Energí­a y Minas, Carlos Meany, parece haber llegado al puesto para cumplir inmediatamente con las órdenes recibidas. Parece cumplir órdenes de los sectores que permanecen incrustados dentro del gobierno, manejando al paí­s como se les pega la gana; contrario a la promesa presidencial de mantener respeto hacia la ciudadaní­a en general, sin privilegiar a sector alguno, menos aún a los tradicionales depredadores del paí­s, quienes desde hace mucho tienen de rodillas a la sociedad guatemalteca.

Roberto Arias

Meany, en su tozudez, porfí­a con la idea de cambiar el horario en Guatemala, con el embuste que se ahorrarí­a la utilización de 60 megavatios diarios. «Aprovechando de mejor manera la luz solar», asegura Meany, sin explicar cientí­ficamente cuáles serí­an las fuentes exactas del ahorro y de dónde sacó, técnicamente, la referencia de «60 megavatios diarios».

¿Ya consultarí­a el Ministro con personas éticas que tengan un amplio conocimiento de las ciencias ambientales, como para conocer cuál serí­a el innecesario impacto al tomar una medida arbitraria basada, casi con seguridad, en la protección de oscuros intereses?

Puede aseverarse que la factura eléctrica de quienes consumen energí­a para satisfacer las necesidades sociales básicas, supera el verdadero coste del valor de la subvención social para quienes consumen menos de 100 kilovatios mensuales. La factura por concepto de energí­a eléctrica la dispararon irracionalmente, con el argumento del aumento del precio del barril de petróleo y de la tarifa social, la cual pagan quienes consumen más de 100 kilovatios y… debe tapársele el ojo al macho. Por allí­, parecerí­a, anda la mano peluda.

Con el cambio del huso horario NO SE ECONOMIZA ENERGíA y a las personas se les altera su ritmo circadiano (perteneciente o relativo a un perí­odo de aproximadamente 24 horas. Se aplica especialmente a ciertos fenómenos biológicos que ocurren rí­tmicamente alrededor de la misma hora, como la sucesión de vigilia, sueño, hambre, etc.), ya que fue alterado el reloj biológico que la naturaleza, en su infinita sabidurí­a, dispuso en los seres vivos, incluyendo al ser humano. Además, pareciera ser que el ministro Meany no logra comprender que Guatemala es un paí­s que tiene una posición geográfica que la ubica dentro de los eminentemente tropicales: Un paí­s tropical se caracteriza por tener dos estaciones, una seca y otra húmeda, pero, además, las temperaturas son comparativamente altas durante todo el año. Distinguiremos: la estepa con espinosos, el matorral espinoso tropical y el bosque tropical seco y monzónico.

Venezuela, Argentina, etc. son paí­ses en donde los ciudadanos se oponen al cambio de huso horario, a pesar de ser paí­ses mucho más australes en donde caben dos o más husos horarios. Los ciudadanos mexicanos, un paí­s más septentrional, tampoco aceptaron abusivos cambios de hora. Allí­ se consulta antes con la ciudadaní­a? por respeto.

El protocolo de Kyoto y la conciencia universal promueven ahorro de energí­a real y comprobable. Ahorremos energí­a con un sistema eficaz y eficiente de transporte público; con imponer sanciones reales y drásticas a los camioneteros por obstruir el tráfico; utilizando la red de semáforos inteligente y racionalmente; devolviendo las calles robadas por Tu muni y, allanando la circulación vehicular en toda la República.

Ministro Meany, caminemos todos hacia delante? pero con dignidad y buena fe.