El recién estrenado ministro de Energía y Minas, Carlos Meany, parece haber llegado al puesto para cumplir inmediatamente con las órdenes recibidas. Parece cumplir órdenes de los sectores que permanecen incrustados dentro del gobierno, manejando al país como se les pega la gana; contrario a la promesa presidencial de mantener respeto hacia la ciudadanía en general, sin privilegiar a sector alguno, menos aún a los tradicionales depredadores del país, quienes desde hace mucho tienen de rodillas a la sociedad guatemalteca.
Meany, en su tozudez, porfía con la idea de cambiar el horario en Guatemala, con el embuste que se ahorraría la utilización de 60 megavatios diarios. «Aprovechando de mejor manera la luz solar», asegura Meany, sin explicar científicamente cuáles serían las fuentes exactas del ahorro y de dónde sacó, técnicamente, la referencia de «60 megavatios diarios».
¿Ya consultaría el Ministro con personas éticas que tengan un amplio conocimiento de las ciencias ambientales, como para conocer cuál sería el innecesario impacto al tomar una medida arbitraria basada, casi con seguridad, en la protección de oscuros intereses?
Puede aseverarse que la factura eléctrica de quienes consumen energía para satisfacer las necesidades sociales básicas, supera el verdadero coste del valor de la subvención social para quienes consumen menos de 100 kilovatios mensuales. La factura por concepto de energía eléctrica la dispararon irracionalmente, con el argumento del aumento del precio del barril de petróleo y de la tarifa social, la cual pagan quienes consumen más de 100 kilovatios y… debe tapársele el ojo al macho. Por allí, parecería, anda la mano peluda.
Con el cambio del huso horario NO SE ECONOMIZA ENERGíA y a las personas se les altera su ritmo circadiano (perteneciente o relativo a un período de aproximadamente 24 horas. Se aplica especialmente a ciertos fenómenos biológicos que ocurren rítmicamente alrededor de la misma hora, como la sucesión de vigilia, sueño, hambre, etc.), ya que fue alterado el reloj biológico que la naturaleza, en su infinita sabiduría, dispuso en los seres vivos, incluyendo al ser humano. Además, pareciera ser que el ministro Meany no logra comprender que Guatemala es un país que tiene una posición geográfica que la ubica dentro de los eminentemente tropicales: Un país tropical se caracteriza por tener dos estaciones, una seca y otra húmeda, pero, además, las temperaturas son comparativamente altas durante todo el año. Distinguiremos: la estepa con espinosos, el matorral espinoso tropical y el bosque tropical seco y monzónico.
Venezuela, Argentina, etc. son países en donde los ciudadanos se oponen al cambio de huso horario, a pesar de ser países mucho más australes en donde caben dos o más husos horarios. Los ciudadanos mexicanos, un país más septentrional, tampoco aceptaron abusivos cambios de hora. Allí se consulta antes con la ciudadanía? por respeto.
El protocolo de Kyoto y la conciencia universal promueven ahorro de energía real y comprobable. Ahorremos energía con un sistema eficaz y eficiente de transporte público; con imponer sanciones reales y drásticas a los camioneteros por obstruir el tráfico; utilizando la red de semáforos inteligente y racionalmente; devolviendo las calles robadas por Tu muni y, allanando la circulación vehicular en toda la República.
Ministro Meany, caminemos todos hacia delante? pero con dignidad y buena fe.