La podredumbre institucional


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Sin temor a equivocarme, afirmo que una de las principales causas del derrumbamiento de la institucionalidad nacional y de la decencia y dignidad de la patria nace como consecuencia del surgimiento “legal” de organismos básicos para el desarrollo del Estado que son sobornables, adictos a la impunidad o la corrupción, a las influencias y a los poderes fácticos o mediáticos que minan y llenan de podredumbre sus bases y desvirtúan total y absolutamente la función para la que fueron creados.

Héctor Luna Troccoli


Aunque se quiera “explicar” que organismos trascendentales son hijos de la ley y del derecho, evidentemente sus padres tienen el defecto de que no son capaces de tener la honestidad necesaria para trabajar, servir y amar al país y no a sus intereses personales o políticos. Por desgracia una política cada vez más nauseabunda y denigrante.

Basta ver cómo surgen la Corte de Constitucionalidad, la Corte Suprema de Justicia y los magistrados del OJ, los jueces de primera instancia y de paz e incluso los llamados auxiliares de justicia que son los empleados menores; el Tribunal Supremo Electoral, las Procuradurías de los Derechos Humanos y General de la Nación, la Contraloría General de Cuentas, la Fiscalía General de la República y ya no digamos toda la estructura enorme del Ejecutivo.
 
Si analizamos a estas instituciones sus “jefes” son “nombrados” por el Congreso o el Presidente y en ambos lados existen y subsisten intereses económicos, personales o de cualquier otra índole que son “empujados” por los poderes fácticos o mediáticos, fieles acompañantes del cáncer que carcome a Guatemala.
 
De nada sirve la integración de comisiones de postulación tan corruptas y politizadas como sus amos, ni tampoco el griterío de algunos grupos que con buena fe, pero con mucha inocencia, tratan de fiscalizar lo que otros debían de hacer, como son los mismos nominadores (Presidente y Congreso) que debían de tener un mínimo de integridad para nombrar a los mejores ciudadanos del país.
 
Claro que esto sería como pedir peras al olmo, al observar por ejemplo, las aberrantes actuaciones de un Congreso más que depurable que junto con otros organismos e instituciones nos están empujando a una VERDADERA convulsión social que dejará a miles de civiles muertos para que al fin, el poder de las armas y del dinero sigan mandando en esta tierra tan sufrida.

Creo que en estos casos solo el ciudadano, que sea nombrado o “electo”, aún con su triste condición humana, pueda ser el que haga que la sociedad viva y crea o se hunda hasta el fondo, y si hacemos un breve análisis de las instituciones mencionadas quizás solo dos mujeres se salvan en parte de ser miembros de la mara de funcionarios que extorsiona, roba y asesina a Guatemala. Hablo de la Fiscal General de la República, licenciada Claudia Paz y Paz a quien el Presidente estará contándole sus días y a la licenciada Nora Segura, Contralora General de Cuentas, a quien el Congreso estará pendiente de los que le quedan.

Ambas fueron electas conforme a la ley, pero por personas NO IDÓNEAS para hacerlo. ¡Qué lástima! En cuanto a los demás, solo quiero referirme a un ente que trabaja una vez cada cuatro años y que recibe jugosos salarios, dietas y viáticos que fueron aumentados considerablemente en esta administración: el Tribunal Electoral, que con prontitud aplica ridículas sanciones que no cumplen los partidos políticos (o no las aplican); se tardan dos años y medio para decidir que un candidato es quien ganó una diputación o un tiempo igual para decidir que se repitan unas elecciones en Nebaj, mientras que un alcalde que legalmente no lo era ya vivió y obtuvo lo que quería en ese período, pero lo que es peor, la Antigua Guatemala, Patrimonio de la Humanidad, Monumento de América, y bla bla bla, solo tiene desde hace un año a tres miembros de su corporación municipal que no pueden hacer nada porque ese tribunal  no ha designado a quienes les corresponde asumir sus cargos. Es decir, se pasan tres años sin hacer nada, más que ganar sueldos y extras fabulosos y desde el día de las elecciones del actual Presidente y demás electos vimos su incapacidad en metidas de pata a todo lo ancho y alto del país.

Sin embargo, esa Antigua a la que en el extranjero le echan flores sigue sin tener corporación municipal porque, FÍJENSE QUE MARAVILLA, no presentaron los “escritos” como lo ordena la ley, olvidándose del principio supremo de que el interés social prevalece sobre el particular, incluyendo sobre formalismos totalmente irrelevantes…