La población guatemalteca indocumentada aumentó 15% en los Estados Unidos en el último año -225 mil personas-, pese al endurecimiento de los controles y redadas efectuadas por autoridades migratorias norteamericanas.
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Las restricciones que imponen las autoridades fronterizas de México y EE.UU. a los migrantes guatemaltecos que persiguen el sueño americano, parecen no tener importancia cuando éstos necesitan mejorar su condición económica para garantizar una vida digna a su familia.
De tal forma que en el último año la Cancillería estima que la población guatemalteca indocumentada aumentó 15% en Estados Unidos -un aproximado de 225 mil personas- durante el último año.
Erick Maldonado, director de la Oficina de Atención al Migrante de la Cancillería, señala que la mayoría de indocumentados se concentra en el sur de Los íngeles, en el estado de California. «Allí viven aproximadamente 700 mil en condición irregular».
Según Maldonado, en EE.UU. viven aproximadamente 1 millón 500 mil guatemaltecos, de los cuales se estima que más del 80% no tiene documentos que registren su residencia legal o un permiso de trabajo.
Perseverancia
Ubaldo Villatoro, de la Mesa Nacional para las Migraciones (Menamig), sostiene que la cifra continuará en incremento hasta que en el país se generen más empleos dignos para la población de áreas rurales y zonas marginales.
«Esto evidencia que en Guatemala hace falta una política laboral incluyente, y un sistema económico que permita la igualdad de condiciones en el desarrollo para la población».
A criterio de Maldonado, la mayoría de latinoamericanos indocumentados que habitan en la Unión Americana han conseguido su objetivo tras varios intentos de cruzar las fronteras, lo cual se evidencia en los expedientes de retorno.
«Dentro de los archivos que se tiene sobre las personas retornadas se puede observar que algunos han intentado migrar en dos, tres y hasta en cuatro ocasiones», asegura el funcionario.
Villatoro afirma que la perseverancia de los guatemaltecos para migrar tiene su origen en la pobreza y la exclusión de la que son víctimas por su condición social en el país.
Información oficial refiere que en los primeros seis meses de este año se ha deportado a 21 mil indocumentados de México y 13 mil de EE.UU., sin embargo las autoridades no descartan que continúen haciendo intentos por alcanzar la meta de una vida mejor.