La oposición republicana se volcó contra los planes económicos


Una semana después que Obama recibiera apoyo en la toma de posesión como presidente de los Estados Unidos, los republicanos han mostrado negativa ante su plan financiero.  FOTO LA HORA:  AFP Mandel NGAN

El plan de estí­mulo económico del presidente estadounidense, Barack Obama, su principal baza para luchar contra la recesión, logró despertar a la desorientada oposición republicana en el Congreso, cuyos lí­deres ya han anunciado que no darán su aprobación a cualquier precio.


Obama quiere gastar alrededor de 825.000 millones de dólares para reactivar la economí­a y crear o preservar hasta cuatro millones de empleos. Estados Unidos sufre el peor í­ndice de desempleo en 16 años (7,2%).

Cada semana se inscriben un promedio de medio millón de personas en las oficinas federales de empleo, algo no visto desde principios de la década de los 80.

De esos 825.000 millones de dólares que propone el gobierno Obama, dos tercios serí­an dedicados a obras de gran calado, desde la reparación de carreteras en todo el paí­s hasta la expansión del acceso a internet de banda ancha.

Obama también quiere ampliar la cobertura de la Seguridad Social, aunque reconoce que el déficit en ese sector puede provocar graves problemas a largo plazo.

Para la reducción de impuestos, que es el señuelo de Obama para ganarse a los republicanos, el gobierno estarí­a dispuesto a dejar de percibir 225.000 millones de dólares.

La jefa de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quiere presentar ese plan, sin precedentes por su talla desde el final de la II Guerra Mundial, al pleno el miércoles.

«Si el plan se conserva tal como está hoy, cuéntenme entre los «no»», declaró ayer en el canal televisivo NBC, el lí­der de la minorí­a republicana en la Cámara, John Boehner.

En el Senado, el ex candidato presidencial republicano John McCain, que prestó una mano a Obama para aprobar a su secretaria de Estado Hillary Clinton en esa Cámara, dijo esta vez que tampoco contarán con él.

Los republicanos acusan a los demócratas de haber ignorado 17 de sus 18 enmiendas la semana pasada, en debates previos.

«Es cierto, nosotros hemos escrito la ley. Es cierto, ganamos las elecciones», recordó con tono rotundo Pelosi al ser preguntada por esas quejas.

La oposición no puede impedir un voto favorable del megaplan en la Cámara de Representantes, pero sí­ puede emplear tácticas dilatorias en el Senado.

Obama criticó esta opción el lunes, advirtiendo que Estados Unidos no puede permitirse demoras en el Congreso para el tratamiento del amplio plan de reactivación económica, llamando a una «rápida y extraordinaria» decisión.