La OMC espera propuestas concretas


En la gráfica se observa la mesa vací­a de los negociadores de la OMC, mientras al fondo hacen lobby para avanzar en los acuerdos comerciales.

Los ministros que participan en la reunión de liberalización del comercio mundial en Ginebra esperaban hoy propuestas concretas para abrir las negociaciones, sobre todo de Estados Unidos y Europa, después de una primera jornada juzgada «totalmente inútil» por Brasil.


«Ayer (…) cada uno expuso su visión. Hoy empezaremos a discutir números. No más palabras (…) hoy vamos a las negociaciones y a los números», dijo el secretario indio de Comercio, Gopal K. Pillai.

«Pienso que al final de la sesión de hoy sabremos si la gente es seria o si no lo es», agregó el funcionario.

Pillai representa al ministro de Comercio Kamal Nath, que hasta ahora permanece en Nueva Delhi a causa del voto de confianza que el primer ministro Manmohan Singh enfrenta en el Parlamento.

Miembros de otras delegaciones señalaban que serí­a difí­cil avanzar en ausencia de Nath, dado que India es uno de los cuatro actores de mayor peso de las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC), junto a Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y Brasil.

Varios participantes indicaban sin embargo que Nath llegarí­a a Ginebra mañana.

En su primera reunión de ayer, los ministros se limitaron a exponer sus posiciones, sin mostrar sus cartas en los dos temas en debate para salvar la Ronda de Doha de la OMC: la apertura de los mercados agrí­colas de los paí­ses ricos y de los mercados industriales de los paí­ses emergentes.

Fue una reunión «totalmente inútil», resumió el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim.

Amorim habí­a dicho previamente, tras reunirse con la representante norteamericana de Comercio, Susan Schwab, que le correspondí­a a Washington abrir el juego: «Una buena propuesta (estadounidense) sobre los subsidios agrí­colas (…) puede desencadenar un movimiento positivo» en los demás protagonistas de la Ronda, afirmó.

La Ronda de Doha fue concebida en la capital de Qatar en 2001, con la misión expresa de reequilibrar el desarrollo de paí­ses golpeados por la liberalización de los mercados de los años 90, en el marco de la Ronda Uruguay, que no incluyó la agricultura.

Por eso, los paí­ses pobres y emergentes estiman que corresponde a Estados Unidos y Europa hacer sus propuestas, para estudiar luego las contrapartidas.

«Es difí­cil discutir, porque ellos (europeos y estadounidenses) no ponen sobre la mesa ninguna propuesta concreta. Veamos cómo se comportan hoy», dijo a periodistas el canciller paraguayo, Rubén Ramí­rez Lezcano.

Schwab afirmó ayer que su paí­s, primera economí­a mundial, estaba dispuesto a hacer concesiones, a condición de que los avances vengan por el lado de la «liberalización de los mercados, antes que por el lado de los subsidios».

En cuanto a los europeos, divididos, afirman que ya no pueden ofrecer nada nuevo en el expediente agrí­cola.

Las discusiones de Ginebra fueron convocadas por el director general de la OMC, Pascal Lamy, como una tentativa a todo o nada de salvar la Ronda de Doha, que debí­a concluir a fines de 2004.

Las delegaciones trabajan sobre dos documentos, de mercados agrí­colas -recorte de subsidios y de aranceles- e industriales (aranceles).

Cualquier acuerdo abrirí­a la puerta a soluciones en todos los demás temas (como el medio ambiente o las reglas comerciales) y la esperanza de una aprobación antes del cambio de presidente en Estados Unidos, en enero próximo.

Los acuerdos deben ser aprobados por todos los miembros de la OMC, que a partir de mañana serán 153, con la adhesión de Cabo Verde.