La OCDE abre sus puertas a Chile


Reunión. El número dos del departamento de Estado, John Negroponte (I) junto a otros representantes durante la reunión de la OCDE.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el denominado «Club de paí­ses desarrollados», abrió hoy sus puertas a Chile, que iniciará negociaciones para su adhesión, y ofreció a Brasil una mayor cooperación.


«Los paí­ses de la OCDE acordaron invitar a Chile, Estonia, Israel, Rusia y Eslovenia a iniciar discusiones para convertirse en miembros de la organización», anunció el presidente de la reunión anual de la OCDE que se celebra en Parí­s, el ministro de Economí­a español Pedro Solbes.

La OCDE también «ofreció un compromiso reforzado, con vistas a una posible membresí­a, a Brasil, China, India, Indonesia y Sudáfrica», añadió Solbes.

«Nos invitan a jugar en primera división», se congratuló en las puertas de la sede de la OCDE el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alejandro Foxley.

Foxley estimó que la organización integrada por 30 paí­ses ha recompensado la «persistencia» de Chile, que en 1992 expresó por primera vez interés en adherir a la OCDE, y en 2003 pidió formalmente su ingreso a este foro.

La OCDE dijo que espera que Chile actúe como un «difusor» de buenas polí­ticas en Sudamérica y le permita comprender mejor la región.

«Chile cumple con todas las condiciones jurí­dicas y polí­ticas que la OCDE exige. Es un paí­s muy representativo del sur de América» y su membresí­a «será útil para comprender mejor esa parte del mundo», señaló Solbes.

Chile «se ha distinguido en los últimos años por tener polí­ticas económicas, sociales y de medio ambiente que han estado marcando las pautas» en América Latina, y es bueno «que haya un paí­s en esa región del mundo que pueda funcionar como multiplicador y difusor de las mejores prácticas», estimó por su lado el secretario general de la organización, el mexicano íngel Gurrí­a.

Chile es el único paí­s de Sudamérica y el segundo de América Latina -después de México, que ya es miembro pleno- que es invitado a formar parte de la organización.

La OCDE no posee un calendario para las negociaciones de adhesión, y afirmó que éstas dependerán de la velocidad a la cual quieran avanzar los propios paí­ses.

La adhesión de Chile podrí­a concretarse en un año y medio a dos años, estimó el encargado de la OCDE en la Cancillerí­a chilena, Claudio Rojas Dí­az. Las negociaciones centrales para su adhesión versarán sobre inversiones (mercado de capitales, no discriminación de la inversión) y medio ambiente, precisó.

Brasil, por su lado, ya mantiene una fuerte cooperación con la OCDE desde los años ’90, incluso superior a la de Chile, pero nunca pidió su ingreso formal ni parece estar interesado en hacerlo por ahora, a fin de privilegiar su posición como lí­der de los paí­ses subdesarrollados, sobre todo en negociaciones comerciales.

«Brasil no está buscando el sello de calidad (de la OCDE), porque ya lo tiene» gracias a sus propias polí­ticas, dijo el martes en Parí­s el ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Celso Amorim.

El gigante sudamericano prefiere mantener su posición como lí­der de los paí­ses pobres que ubicarse a la retaguardia del «club de los ricos», por detrás de México y Chile, señalan observadores.

«La OCDE está muy interesada en trabajar tan estrechamente con Brasil como sea posible, pero cuán estrechamente dependerá del propio Brasil», insistió Gurrí­a el miércoles.

La OCDE cuenta con 30 miembros, entre ellos España y México, su único integrante latinoamericano.

Los demás miembros son Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Corea, Dinamarca, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Grecia, Hungrí­a, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, Luxemburgo, Noruega, Nueva Zelanda, Holanda, Polonia, Portugal, República Checa, República Eslovaca, Reino Unido, Suecia, Suiza y Turquí­a.

Foxley y Amorim participan el miércoles junto a varios de los 30 ministros de la OCDE en una reunión mini-ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en la embajada de Australia.