La mayoría de los países participantes de la Quinta Cumbre de las Américas, que se inaugura hoy en Trinidad y Tobago, incumplen o actúan en contra de los acuerdos alcanzados en las citas precedentes, según un informe presentado por una ONG en un foro enmarcado en el evento.
«Los resultados son muy alarmantes, muy decepcionantes y muy negativos», concluyó Andrea Sanhueza, representante de la organización no gubernamental Active Democracy Network, durante el Foro de la Sociedad Civil, que se realizó en Puerto España previo al encuentro de jefes de Estado y gobierno.
Sanhueza describía las conclusiones de la primera evaluación, elaborada entre 2006 a 2008, sobre 21 gobiernos de la región para medir en qué grado cumplen con los compromisos adquiridos en las cumbres hemisféricas en las categorías de acceso a la información, descentralización, libertad de expresión y fortalecimiento de la participación ciudadana.
Del total de países, 12 lograron notas negativas siguiendo el índice de Evaluación de Cumplimiento de los Gobiernos (IECG), creado por esta ONG, y que mide en una escala de -3 a 3 cuánto de lo que se dice y se suscribe en las cumbres regionales se pone efectivamente en práctica.
En los extremos de la tabla, Barbados sobresalió con una nota de 0,59 y Venezuela deslució con -0,85 puntos.
Según Sanhueza, la falta de colaboración por parte de los gobiernos en el suministro de información a los organismos de medición y análisis, obligó a revertir el enfoque tradicional de medición.
«Muy pocos gobiernos mandan informes. El mecanismo de medición hoy en día es muy pobre y muy débil», dijo la responsable.
Sanhueza fue sólo parte del desfile de investigadores y promotores sociales que discutieron durante dos días sobre las implicaciones de la coyuntura mundial actual en los derechos humanos, el ambiente y las propias organizaciones no gubernamentales.
Paralelamente, en el II Foro Hemisférico del sector privado se dieron cita analistas, altos inversores y autoridades financieras para discutir las directrices a tomar para impulsar el desarrollo económico.
En sentido, las autoridades de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) coincidieron en la necesidad de impulsar las inversiones en infraestructura y energía en la región.
Además, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, acompañado de empresarios del continente, subrayó la necesidad de una mayor cooperación entre el sector público y privado para enfrentar con más fortaleza la actual crisis financiera mundial.
Incluso los menos experimentados aportaron sus puntos de vista a las jornadas de debate.
«Les pido a los jóvenes buscar ideas de emprendimiento social que ayuden a su país a salir de la crisis», exclamó Anya Mayensa, una veinteañera directora de la ONG Latin American and Caribbean Council durante una de las charlas del foro exclusivo para la juventud.
Luego de dos jornadas y un centenar de discursos, el resumen de las propuestas de los tres simposios fue entregado en un informe a los cancilleres de los países asistentes con la premisa de que serán tomadas en cuenta por sus gobiernos. Es algo que el IECG intentará demostrar de aquí a la sexta Cumbre de las Américas.