La manzana de la discordia


Protesta. Foto de archivo, con fecha de 23 de mayo de 2001, cuando el Dalai Lama (I) visitó a George W. Bush, presidente de Estados Unidos. Hoy, China protestó por la medalla que la nación norteamericana otorgará al Dalai Lama. (AFP / La Hora)

China pidió hoy a Estados Unidos que anule todos los honores previstos esta semana para recibir al Dalai Lama, advirtiendo que esta visita perjudicará gravemente a las relaciones bilaterales.


«Ya protestamos en varias ocasiones ante los estadounidenses y de nuevo les pedimos que corrijan su error y anulen las ceremonias previstas», declaró el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Liu Jianchao.

El presidente estadounidense, George W. Bush, tiene previsto reunirse hoy, privadamente, en la Casa Blanca, con el Premio Nobel de la Paz 1989.

Mañana Bush también asistirá a la condecoración del jefe espiritual de los tibetanos con la Medalla de Oro del Congreso, la más alta distinción civil del parlamento norteamericano.

Para Liu, estos honores «violan gravemente los principios de base de las relaciones internacionales, hieren los sentimientos chinos y constituyen una grave injerencia en los asuntos internos» de China.

El encuentro entre Bush y el lí­der espiritual tibetano «socavará gravemente las relaciones entre China y Estados Unidos», advirtió.

Es la primera vez que el presidente estadounidense participa en un acontecimiento público con un hombre que encarna a nivel internacional la lucha por los derechos humanos en China.

Las autoridades chinas ya expresaron su furia cuando la canciller alemana, Angela Merkel, recibió en septiembre al Dalai Lama, una iniciativa igualmente perjudicial para las relaciones sino-alemanas, según China.

En este contexto, una reunión internacional sobre el programa nuclear iraní­ prevista para el miércoles en Berlí­n fue aplazada indefinidamente debido al enfado chino, según fuentes diplomáticas.

El portavoz chino, Liu Jianchao, negó esta versión afirmando que la anulación se debió a «razones técnicas».

El tema de los honores previstos para el Dalai Lama en Estados Unidos también ocupó buena parte de un encuentro organizado el martes entre la prensa extranjera y los representantes de la región del Tí­bet en el 17º congreso del Partido Comunista Chino (PCC) en Pekí­n.

Los delegados denunciaron la traición del Dalai Lama, al tiempo que exaltaron los progresos realizados por el Tí­bet bajo el impulso del PCC.

«El Dalai Lama traicionó y huyó de su patria (…). Desde entonces nunca ha dejado de realizar actividades en favor de la independencia», denunció Zhang Qingli, secretario del Partido Comunista en el Tí­bet.

«Â¿Cómo alguien que no ama a su propio paí­s y que incluso intenta dividirlo puede ser recibido calurosamente en otro paí­s y recibir recompensas?», añadió el responsable comunista chino en el Tí­bet.

El lunes, en la inauguración del PCC, el Panchen Lama elegido por China, de 17 años de edad, asistió como «invitado especial» al discurso que pronunció el presidente chino y número uno del partido, Hu Jintao.

El Panchen Lama es la segunda autoridad religiosa más importante del budismo tibetano. Raramente ha aparecido en público desde que en 1995 fue elegido por China para sustituir al Panchen Lama nombrado por el Dalai Lama.

China afirma haber liberado al Tí­bet de una opresión feudal al ocupar en 1949 ese territorio, que convirtió en región autónoma en 1965.

El decimocuarto Dalai Lama, Tenzin Gyatso, de 72 años, huyó del Tí­bet tras el fracaso de una sublevación contra las autoridades chinas en 1959.

China lo considera un separatista en el exilio.