La lección perfecta


Una imagen vale más que mil palabras y un ejemplo mucho más que un sermón. Para qué quiere usted largas disquisiciones, argumentos, ideas y definiciones si la vida está siempre puntual enseñándonos. Por ejemplo, ¿sabe usted qué es la polí­tica? Eso es fácil de saberlo, sólo entérese lo que en dí­as pasados le hicieron los del PAN a Arredondo y ya está. Esa fue una lección magistral de lo que en esencia es la polí­tica.

Eduardo Blandón

«Eso no es polí­tica, dirán algunos, es politiquerí­a». Quizá, pero es lo más próximo que tenemos los mortales guatemaltecos para conocer en qué consiste el «arte de la polí­tica». Fí­jese. En la vida polí­tica hay zancadillas, empujones, traiciones y muy pocas veces actos heroicos, amistosos y generosos. La regla es que quien se mete a ser polí­tico debe saber que frecuentemente existirá un «Bruto» dispuesto a dar la puñalada por la espalda. Creer lo contrario es ser ingenuo y quizá errar en la vocación.

El caso Arredondo es bello desde el punto de vista intelectual porque nos dice con pelos y señales qué es la polí­tica nacional. Advierte a las generaciones jóvenes a meditar la decisión de meterse en el avispero y redobla la guardia a quienes ya participan en el circo nacional. Arredondo en todo caso, si no ha sido un polí­tico sagaz e inteligente, al menos ha sido un gran maestro. Su sacrificio por enseñar a todos con su propia vida, con su experiencia, debe agradecerse ya que el ejemplo evita largas reflexiones, habitualmente peligrosas y extenuantes, para acercarse a la ciencia polí­tica.

En definitiva, ¿qué es la polí­tica nacional? Es lo que usted lee y mira a diario. Teorizar es un ejercicio de vagos, cuando basta encender la televisión y ver lo que los polí­ticos hacen. ¿Insiste en definiciones? Aquí­ le van tres.

1. La polí­tica es el arte del aprovechamiento de las arcas nacionales para el buen vivir. El polí­tico es el que viaja gratis al extranjero, gana a granel y trabaja poco. Es el que obtiene enormes beneficios a costas de proyectos fantasmas, aunque guste de felicitaciones por trabajos inexistentes.

2. La polí­tica consiste en la ciencia especializada en la obtención de impunidad. El polí­tico es el que sabe sacar provecho de las debilidades del sistema y las usa en su beneficio. Es aquel que sabe manejarse en la sombra para obtener lo que quiere. El sigiloso por antonomasia.

3. La polí­tica es el saber que enseña a alcanzar el poder a cualquier precio. No importa las traiciones, la honestidad o la lealtad. Lo importante es obtener poder y ejercerlo, lo demás son ñoñerí­as conventuales, evidencia de tener «inmadurez polí­tica».

Ha visto. Las cosas en polí­ticas no son tan complicadas. Aquí­ hay tanta luz que de repente deja enceguecido a más de alguno. No se equivoque, los polí­ticos en el fondo también saben ser honrados (aunque sea a su manera).