Ayer el Ministro de Gobernación explicaba el funcionamiento de las fuerzas de tarea y destacó la enorme importancia que en cada una de ellas tiene la presencia de gente que ha estado vinculada con el Ministerio Público y la necesidad de hacerse acompañar por Fiscales para asegurar la judicialización de todos los casos. En otras palabras, las fuerzas de tarea no son ni serán escuadrones paralelos que se dediquen a eliminar reales o supuestos delincuentes, sino estructura formal del aparato de seguridad del Estado para afianzar el régimen de legalidad.
Y en ese sentido la importancia que tiene el Ministerio Público y la función de la Fiscal General es clave, puesto que cuando hablamos de las patas cojas en el sistema de justicia es evidente que uno de los problemas ha sido, precisamente, en el lado de la Fiscalía por deficientes investigaciones. Y hemos sostenido en La Hora que no fue casual el comportamiento que durante muchos años caracterizó al MP, puesto que sabidos de su importancia para generar impunidad, ha sido posiblemente la institución más copada por los poderes paralelos para que sirviera a sus intereses. Fiscales de Delitos Contra la Vida que en vez de recabar pruebas tenían la misión de destruirlas para impedir que avanzaran investigaciones, como se pudo ver en forma paradigmática con el caso de Víctor Rivera.
Claudia Paz y Paz vino a romper con el molde de la cooptación y ha realizado una importante depuración, manteniendo a aquellos fiscales que trabajan con mística por la justicia y comprometidos con el Estado de Derecho. Por supuesto que eso genera abundantes enemistades y el comportamiento que se ha tenido frente a las denuncias por delitos de lesa humanidad colocó a la Fiscal General en el ojo del huracán y no fueron secretas las acciones para apartarla del cargo. Superó esas acciones y el gobierno actual se comprometió con el trabajo realizado, pero las embestidas no cesan y su retiro temporal con licencia para atender un serio problema familiar de salud, ha sido el pretexto para volver a propagar rumores sobre su eventual retiro del cargo, al punto que ayer se hizo circular, entre los periodistas, la especie de que iba a anunciar su renuncia irrevocable para atender a su hijo en el extranjero.
Nadie es insustituible, en realidad, pero cuando alguien está haciendo un trabajo tan serio, tan comprometido y de tanta profundidad como el que ella hace para cambiar radicalmente la actitud y el comportamiento de los fiscales, es fundamental que haya continuidad, sobre todo ahora que el gobierno en su plan contra la violencia aspira a judicializar todos los casos para evitar abusos y tentaciones de limpieza social.
Minutero
Para que no hagan cosa fea
esas fuerzas de tarea,
llevarán siempre un Fiscal
que vea que todo es cabal