La inexperiencia, la causa


La inexperiencia de pilotos de Estados Unidos fue el factor clave en tragedia de Gol en Brasil.


La falta de experiencia de dos pilotos estadounidenses contribuyó en la colisión de su jet con un avión comercial de la brasileña Gol en 2006, que dejó un saldo de 154 muertos, afirma un informe de las autoridades aeronáuticas de Brasil y divulgado este miércoles.

El accidente se produjo el 29 de septiembre de 2006 sobre el estado de Mato Grosso (centro oeste), cuando el choque a 37.000 pies de altitud entre un Boeing 737 de la aerolí­nea brasileña Gol y un jet privado Legacy, llevó a que el avión comercial se precipitara a tierra y murieran sus 154 ocupantes.

De acuerdo con el informe elaborado por el Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aéreos (Cenipa, de la aeronáutica brasileña), los pilotos estadounidenses Joe Lepore y Jan Paladino contribuyeron a la tragedia por haber desconectado inadvertidamente el sistema de alerta contra colisiones.

Las investigaciones apuntan que Lepore y Paladino no estaban familiarizados con los controles del modelo Legacy que pretendí­an llevar a Estados Unidos, nunca habí­an volado juntos y no elaboraron de modo eficiente el plan de vuelo, además de fallar en su «conciencia situacional» por falta de experiencia.

El informe de 277 páginas defiende la tesis de que los pilotos, sin conocer bien los comandos del Legacy, colocaron el «transponder» (instrumento que permite la localización por los radares) en posición «StandBy», y solamente reconectaron el dispositivo después de chocar con el Boeing de Gol.

De acuerdo con el Coronel Rufino da Silva, presidente de la comisión investigadora, en pleno vuelo los pilotos buscaban entender el mecanismo para verificar el estado de los tanques de combustible, cuando aparentemente desconectaron el «transponder» y quedaron incomunicados por 43 minutos.

«La instrucción suministrada a los pilotos fue insuficiente para realizar ese vuelo», afirma el documento en la página 257. «La planificación del vuelo fue inadecuada» y por ello los pilotos no tuvieron conocimiento previo de la ruta a ser utilizada, añade más adelante.

La aeronáutica también responsabilizó al control aéreo de las ciudades de Sao José dos Sampos (Sao Paulo), Brasilia y Manaus (norte) por no repasar a los pilotos del avión privado las coordenadas correctas para evitar la colisión.

El controlador de vuelo les indicó volar a 37.000 pies de altitud, cuando la orden correcta era que debí­an bajar a 36.000 pies luego de pasar por Brasilia. Al mantenerse en los 37.000 pies, el jet Legacy fue al encuentro directo del avión de Gol.

La presentación oficial del documento fue precedida por una reunión cerrada en que los jefes de la aeronáutiva explicaron el informe a familiares de las ví­ctimas, que salieron visiblemente consternados.

«Â¡Mataron a mi hijo!», gritó la madre de Carlos de Souza Guedes, de 28 años, fallecido en el accidente. «Los pilotos del Legacy mataron a mi hijo, y los controladores de vuelo (también)», acusó Teresa Guedes, quien debió ser auxiliada por amigos que la retiraron a una sala reservada.

Por su parte, Salma Saad, que perdió a su sobrino Atila Saad, aseguró: «Fue un crimen. Claramente fue un homicidio culposo. Esos dos pilotos no tení­an ninguna condición de controlar ese jet Legacy».

El Boeing volaba de Manaus a Brasilia con 154 personas a bordo, mientras que el jet Legacy, fabricado por la brasileña Embraer, era conducido por Lepore y Paladino en sentido contrario, desde Sao José dos Campos a Estados Unidos, para integrarse a la flota de una empresa de taxi aéreo, ExcelAir.

A pesar del impacto, el Legacy logró hacer un aterrizaje de emergencia con sus siete ocupantes sanos y salvos, en tanto que el Boeing cayó en la selva amazónica.