Me refiero en este artículo, al problema cada día más recurrente, de la ignorancia de la población guatemalteca que pareciera estar sumida en un limbo del cual no puede, no quiere ni se atreve a salir.
Este pueblo no tiene el deseo de conocer los problemas nacionales, su origen, su desarrollo y su actual situación; estamos sumidos en un viejo sopor cronológico que no permite a las masas tomar conciencia de que en realidad se necesitan cambios en la forma de conducción de este país.
jofermoca@gmail.com
Este aletargamiento vicioso, nos carcome el alma y el espíritu; han sido tantas las batallas frenadas, asesinadas y traicionadas por todos aquellos y aquellas que han vendido su dignidad a cualquier postor por “unos dólares más” utilizando el poder de la representación de la población que confió en ellos.
Y mientras ese fenómeno siga ocurriendo, los grandes beneficiados son y serán los avorazados comerciantes de los bienes nacionales; los extranjeros que encuentran en este país el paraíso no sólo fiscal, también de cualquier clase de impunidad al comprar el retorcimiento de las leyes por parte de los abogados sirvientes de la burguesía que poco a poco accedieron a ese estatus económico pero que serán vistos por siempre como sirvientes al servicio de sus amos.
La población está y desea mantenerse al margen de la problemática nacional; no le interesa que los traidores a la patria (léase DIPUTADOS) con el mayor descaro se hueveen el futuro de la población infantil al no legislar en beneficio de ese segmento de la población; HOY solo le interesa al pueblo vivir el HOY, MAÑANA SABRÁ DIOS si estarán vivos; no se quieren “meter en babosadas” porque siempre son traicionados (léase SINDICALISTAS).
La credibilidad en los supuestos líderes de la sociedad y de los gremios del magisterio desapareció; por la simple razón que el dinero del Gobierno les compró su CONCIENCIA, les compró su DIGNIDAD y aunque crean que sus millones los equiparará en abolengo con sus patrones, jamás lo lograrán y por ello se ganaron el repudio, el asco y el desprecio de quienes una vez confiaron en ellos.
¿Cuántos ladrones y corruptos disfrazados de presidentes de la república, diputados, magistrados y alcaldes ha habido en los últimos veinticinco años, que, por creerse dueños del país y por ende del PATRIMONIO DEL ESTADO SUBASTARON, CONCESIONARON, REGALARON, ALQUILARON, PRIVATIZARON las empresas nacionales y municipales? ELLOS SON LOS ASESINOS de la población, unos mataron con armas en la montaña y en la ciudad, y otros, huevéandose el dinero para la salud y educación de la población (82 millones en el Congreso, sólo como ejemplo).
¿Y LA POBLACIÓN, DÓNDE ESTÁ PARA PROTESTAR? Sólo diez pelones no hacen verano; por lo tanto, debemos despertar de ese letargo insano de la indiferencia en que estamos sumergidos. Pero… la falta de liderazgos también afecta. EL TERROR DEL ESTADO SIGUE VIGENTE en todas sus manifestaciones torpes y estúpidas (Santa Cruz Barillas). ¿Habrá posibilidad que cambiemos? O ¿nos resignamos a vivir como esclavos?