La hora de la verdad


Kobe Bryant, la estrella del Dream Team, deberá emplearse a fondo para ganarle a Argentina, el rival más complicado de la competición.

El «Dream Team» tendrá su prueba de fuego mañana cuando se encuentre en las semifinales de los Juegos de Pekí­n-2008 con el campeón olí­mpico Argentina, que acabó con su invicto histórico en el Mundial de Indianápolis-2002 y también lo dejó afuera de la final de Atenas-2004.


El partido cerrará la jornada de semifinales del básquetbol masculino en el Gimnasio Olí­mpico de Wukesong desde las 22:15 horas locales. En el preliminar se enfrentarán España y Lituania, en otro choque que promete y mucho.

«Ellos son los campeones olí­mpicos por alguna razón», dijo este jueves la superestrella estadounidense Kobe Bryant, que un dí­a antes en cuartos de final dio un rato de cátedra en el inicio del segundo tiempo, con once tantos en cuatro minutos, para acabar con la resistencia de Australia, al que el «Dream Team» vapuleó 116 a 85.

«Me gusta jugar contra los mejores y ellos lo son», aseguró.

Estados Unidos llega en calidad de invicto y arrasando a todos su rivales a su penúltimo escollo en el «operativo redención», o sea recuperar la supremací­a mundial luego de ocho años sin tí­tulos, desde los Juegos de Sydney-2000.

Pero enfrente tendrá al equipo que acabó con el invicto histórico de los «Dream Teams», en los cuartos de final del Mundial de Indianápolis-2002, cuando Argentina sorprendió al mundo al vencerlo por 87 a 80 y Emanuel Ginóbili, figura entonces en Europa, encandiló a la NBA y los San Antonio Spurs se lo llevaron.

Dos años más tarde, para demostrar que no habí­a sido casualidad, Argentina le volvió a ganar, esta vez por 89 a 81, en las semifinales de los Juegos de Atenas-2004, en el paso previo de los sudamericanos hacia el oro, sumándose a Estados Unidos y las desparecidas Yugoslavia y Unión Soviética como los únicos campeones olí­mpicos.

«Manu es para mí­ uno de los dos mejores escoltas del mundo, junto a Dwyane Wade», destacó Kobe, dando muestras del respeto que por el argentino tienen sus pares de la NBA.

«Argentina tiene a Manu Ginóbili, uno de los mejores jugadores del mundo, que lidera a un equipo que tiene otros grandes jugadores que también juegan en la NBA y perfectamente puede volver a ganar el tí­tulo olí­mpico», señaló por su lado el base Jason Kidd, que a sus 35 años es palabra autorizada porque ha jugado contra algunas de las más grandes figuras de este deporte.

En tiendas sudamericanas Manu Ginóbili lo tiene claro: «en semifinales vamos a jugar con el mejor equipo de lejos del torneo» y «sabemos que nos somos favoritos», pero «iremos por el milagro, sabiendo que ya lo hemos hecho antes».

Los campeones olí­mpicos, que cayeron ante Lituania (79-75) en el debut y luego sumaron cinco triunfos consecutivos, dieron muestra de su poderí­o el miércoles ante Grecia, al que derrotaron 80 a 78 en un partido durí­simo que se definió en los instantes finales.

«Este es el cuarto torneo consecutivo que nos metemos entre los cuatro mejores», recordó el DT Sergio Hernández, ya que Argentina ganó el tí­tulo olí­mpico en Atenas-2004, fue segunda en el Mundial de Indianápolis-2002 y cuarta en el Mundial de Japón-2006, donde perdió (96-81) contra el «Dream Team» en el partido por el tercer puesto.

Según el DT, Argentina tiene mayores posibilidades que otros equipos de vencer al Dream Team, porque «tenemos algunas ventajas, como que cuatro de nuestros titulares jueguen en la NBA». Ahora deberá confirmarlo.