La guerra en Irak se roba el show de la ceremonia de los Oscar


Una réplica en grande de la estatuilla del Oscar está aún cubierta, como parte de los preparativos de la entrega de los galardones del cine, en el Teatro Kodak. FOTO LA HORA: AFP GABRIEL BOUYS

Siete años después de que Michael Moore fue abucheado en la tarima de los premios Oscar por expresar su indignación contra la guerra en Irak, una pelí­cula sobre este mismo conflicto luce como la fuerte contrincante para alzarse el domingo con el premio mayor de la Academia.


A menos de una semana de que se realice la 82 entrega de los premios Oscar en el teatro Kodak de Hollywood, el thriller de Kathryn Bigelow «The Hurt Locker» parece contar con la unanimidad de la Academia para coronarse como la mejor pelí­cula de 2009.

De confirmarse el pronóstico, representará un significativo giro para los largometrajes sobre las guerras en Irak y Afganistán, porque tuvieron pésima suerte comercial y de crí­tica antes del estreno de la pelí­cula, que en español titularon «Vivir al lí­mite», «En tierra hostil» o «Zona de miedo».

Varios dramas bélicos se estrenaron en los últimos años, entre ellos «Lions for Lambs» de Robert Redford, «In the Valley of Elah» de Paul Haggis y «Redacted» de Brian De Palma, las tres de 2007 que atrajeron muy poco público o cuyos guiones fueron reprobados por la crí­tica especializada.

La crí­tica y las premiaciones a favor de esta obra de bajo presupuesto, obligaron a los analistas a revisar un prejuicio muy común de que cualquier cinta que intente representar un conflicto bélico está destinada al fracaso.

«La pelí­cula tiende a poner una lupa en una situación muy, muy difí­cil», dijo Bigelow a periodistas en Beverly Hills recientemente.

«Y con los conflictos en Irak y Afganistán la pelí­cula continúa siendo muy oportuna. La cinta ha ofrecido una mirada a un conflicto que por otro lado ha sido muy abstracto. Pienso que ha tocado un nervio», apuntó la directora.

Bigelow es además la favorita para llevarse la estatuilla a Mejor Dirección, a la que también aspira su ex esposo James Cameron, artí­fice de «Avatar».

El experto en premios de Hollywood y editor de entretenimiento de Los Angeles Times Tom O»Neil, cree que «The Hurt Locker» ha tenido éxito donde otras han fallado porque Bigelow evitó hacer de la pelí­cula una declaración polí­tica sobre la guerra en Irak.

El filme «está consiguiendo esta clase de receptividad porque no obliga al público a hacerse un juicio polí­tico sobre la guerra de Irak», opinó O»Neil.

«Simplemente dramatiza la experiencia, el frenesí­, el terror, el peligro del conflicto», señaló.

No obstante, las crí­ticas a este largometraje filmado con técnicas de documental ha atraí­do crí­ticas de los grupos de algunos veteranos de guerra que trabajaron para una unidad de desactivación de explosivos, que la han descrito como poco realista.

«Es una pelí­cula, no es un video de entrenamiento», dijo Jim O»Neil a la AFP, un ejecutivo de la Fundación De Veteranos de Unidades Anti Explosivos.

«Aprecié la pelí­cula por la historia que cuenta, y aprecié la pelí­cula porque expone lo que conlleva la profesión de desactivación de bombas. La gente no sabí­a que este trabajo existí­a o que es un brazo especí­fico de los militares dedicados a esta área», dijo.

Bigelow dijo que ella querí­a que el público se pusiera las «botas sobre el terreno para hacer lo que podrí­a ser el trabajo más peligroso del mundo».

El nominado al Oscar por protagonizar esta pelí­cula, Jeremy Renner, dijo que sus opiniones sobre los militares cambiaron después de hacer la pelí­cula.

«The Hurt Locker» no es la única pelí­cula sobre Irak que compite por el Oscar.

Woody Harrelson está nominado en la categorí­a de mejor actor secundario por su actuación en «The Messanger», una cinta independiente sobre el trabajo de un oficial del ejército cuya misión es informar la muerte de un ser querido a los familiares.

«El gobierno anterior de este paí­s nos hizo asociar a los guerreros con la guerra», dijo Harrelson, un conocido activista antibélico que confesó que hasta que filmó esta cinta y pasó mucho tiempo con gente del ejército se dic cuenta «de cuán increí­bles son estas personas».

Nuevas caras


Caras nuevas, géneros cinematográficos peleando por el Oscar más codiciado o estrellas archiconocidas pero jamás nominadas, figuran entre los candidatos primerizos en la 82 entrega de los premios Oscar, donde varios de ellos tienen todas las de ganar.

Al menos 14 actores, actrices y directores están en liza por primera vez en su carrera en las categorí­as mayores de los Oscar, que se entregarán el domingo en el teatro Kodak de Hollywood.

Además, la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas abrió la competencia por mejor pelí­cula a 10 obras, entre ellas la animada de Disney-Pixar «Up», la segunda en su género en ser nominada en este rubro después de «La Bella y la Bestia», de 1992.

También se beneficiaron de esta apertura de abanico «Avatar» y «District 9», pertenecientes a la rama de la ciencia ficción, un género tradicionalmente olvidado por los votantes de los Oscar que hasta ahora habí­an postulado a «ET the Extra-Terrestrial» y «Star Wars».

Entre los comediantes, Gabourey Sidibe, Sandra Bullock, Colin Firth, Jeremy Renner, Mo»Nique, Christoph Waltz, o los directores Kathryn Bigelow y Lee Daniels, son algunos de los primerizos en esta gala del cine hollywoodense, que podrí­an alzarse con su primer Oscar en su primer intento.

Se trata de una cifra impresionante de «novatos» que Sasha Stone, editora del sitio de internet Awardsdaily.com, especializado en la premiación del Oscar, dice que obedece al deseo de los organizadores por inyectar «sangre nueva» al evento.

«En los últimos años, la competencia a los Oscar ha estado más centrada en las caras nuevas que sobre los candidatos frecuentes y premiados», dijo Stone a la AFP.

«Creo que esto se debe al deseo de la Academia que está cansada de ver siempre las mismas caras, busca atraer sangre nueva», agregó.

«Una nueva cara, eso renueva la categorí­a y para el público, la victoria de alguien que no hemos visto jamás es más excitante», dijo.

Entre los 14 primerizos nominados se denotan diferentes estatus y se dividen en dos grupos: aquellos que dan sus primeros pasos o casi en Hollywood, y los acostumbrados a rodajes costosos y alfombras rojas, pero nunca antes nominados al Oscar.

El ejemplo más representativo del primer grupo es sin duda Gabourey Sidibe, que conmovió al público y a la crí­tica con su personaje de adolescente obesa y maltratada en «Precious», el primer papel en toda su vida.

Es la primera vez que una debutante figura como favorita para llevarse el Oscar desde que ganara la actriz sorda Marlee Matlin, oscarizada en 1987 por los «Children of a Lesser God».

Pero esta joven contará con una adversaria de peso, Sandra Bullock, a quien todos los augurios dan como ganadora, más de 20 años después de sus inicios en la gran pantalla.

«Ella está desde hace tiempo (en la industria), y nunca ha recibido el más mí­nimo reconocimiento», subrayó Stone al considerar que hoy es bien visto por electores votar por ella.

Tras su nominación por su papel en el drama «The Blind Side», Sandra Bullock no esconde su sorpresa: «Â¿Quién hubiera pensado, después de todos estos años, que yo terminarí­a viviendo este momento? … siempre pensé que la ruta al Oscar estaba trazada con antelación».

A todos aquellos que no cuentan con un curriculum vitae como el de Bullock o Kathryn Bigelow –dada por ganadora como mejor directora– Sasha Stone cree fervientemente en el peso de una buena carga de relaciones públicas.

«Cuando pienso en una novata como Carey Mulligan (nominada por la cinta independiente británica «An Education»), no me la puedo imaginar sin un equipo capaz de empujarla», dijo.

«Dirí­a que 40% del interés por un candidato y sus oportunidades de ganar vienen cargados de relaciones públicas», precisó.

En una entrevista a la revista People, Jeremy Renner, en liza por «The Hurt Locker», comparó su nominación con «un sello magní­fico en el pasaporte del artista, el cual no podrá ser nunca borrado y será siempre admirado».