Todo parece indicar que cuando de contrataciones se trataba, Eduardo Meyer Maldonado no priorizaba la revisión de hojas de vida de sus colaboradores más cercanos. Ellos, los que devengan salarios entre Q15 mil y los Q30 mil y que no cumplen con la jornada laboral de ocho horas que establece la ley, según se constató, todavía permanecen en el Congreso de la República.
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Estos hombres y mujeres de la entera confianza de Meyer ocupan cargos importantes como asesorías y directores de áreas administrativas, pero algunos no poseen títulos universitarios y tampoco tienen conocimientos básicos de computación: por si fuera poco, hasta son familiares de diputados y otros estaban en proceso de contratación permanente.
Calixto Monzón Pérez, actual director de informática, devenga un salario superior a los Q18 mil 500 y aparece esporádicamente por el Congreso. Aunque su sueldo no es nada despreciable, este ingeniero en informática prefiere ocuparse de las empresas de cómputo que posee, una en Guatemala y la otra en El Salvador, de nombre Soporte de Sistemas de Información, Sociedad Anónima de Capital Variable. Durante su paso por el Congreso llevó a cuatro personas más, también de su confianza, quienes devengan más de Q10 mil, solo por pulsar una tecla de computadora en las presentaciones públicas de los diputados.
Raúl Romero, hijo de la diputada Sonia Segura, es actualmente el director de Modernización del Congreso. De jueves a lunes resulta casi imposible encontrarlo en la oficina, según registros de la Dirección de Personal. Su currículum deja mucho que desear y los diputados de oposición creen que ocupa ese cargo por solicitud de su progenitora y no por tener los conocimientos necesarios.
Diana Mishaan, actual coordinadora de Comunicación Social, llegó al Congreso hace dos meses y es considerada una de las trabajadoras más leales a Eduardo Meyer. Aunque ella misma ignora su futuro en ese organismo, se dice que los miembros de la Comisión Permanente le han reiterado su apoyo.
El inolvidable José Conde, oficialmente, prófugo de la justicia, fue el director financiero del Congreso desde 2005. Hasta la semana pasada, devengaba un salario de Q36 mil, según documentos emanados de la dependencia que dirigía y que Diario La Hora tuvo a la vista. í‰l fue el artífice del desvío de Q82 millones a la casa de bolsa MDF, S.A.
Otro prófugo de la justicia es Daniel Yax Tiu, ex Auditor General del Congreso, quien fue destituído por Meyer, junto a Byron Sánchez, en mayo pasado, aparentemente por haber encubierto al ex secretario privado en la extracción de Q110 mil en efectivo para pagar sus vacaciones de Semana Santa.
El cuerpo de asesores
El amplio cuerpo de asesores del diputado Eduardo Meyer, todavía esta mañana se resistía a abandonar sus puestos, aunque por la mañana trascendió que Danilo Roca, secretario de asuntos políticos y jurídicos de la Presidencia, había presentado su renuncia. No así, Julio Melgar Peña, Vinicio Aguilar y el resto de las personas encargadas de delinear el camino de Meyer.
Para los jefes de bloque, ahora es cuando empieza una verdadera persecución contra los hombres y mujeres de confianza de Meyer. Roxana Baldetti, del Partido Patriota, exigió al presidente en funciones, Arístides Crespo, poner a la vista un listado, pormenorizado del personal a cargo de Meyer, para que presenten su renuncia o bien, se les rescinda el contrato.
«Tienen que salir de aquí. Queremos saber cuáles son las condiciones de la salida temporal de Eduardo Meyer y constatar si la permanencia de su personal no se negoció», dijo la parlamentaria, quien contó con el respaldo de Mario Taracena y del resto de los jefes de bloque.
Sobre ese respecto, Crespo aseguró que entregará el informe a los jefes de bloque. También se conoció que el diputado establecerá un tiempo prudencial para esperar la renuncia de estos «hombres de confianza». Al mismo tiempo, el eferregista hizo circular una nota a todo el personal del Congreso en la que indica que se encargará de recuperar el dinero depositado en la casa de bolsa.
Rubén Darío Morales, ex presidente del Congreso, en conferencia de prensa, demostró con documentos, cómo el año pasado José Conde trasladó Q16.2 millones a la casa de bolsa MDF, sin su autorización. Además, mostró el acta de Junta Directiva, en la que delegaba a su primer secretario, Mario Vásquez, como encargado de las finanzas de ese organismo.
Morales negó que Byron Sánchez, ex secretario privado de Meyer, haya fungido como su asesor el año pasado. De hecho, en la presente legislatura, Sánchez emprendió una persecución en su contra y en contra del personal asignado al panista, producto de la negativa que Morales le hiciera cuando Sánchez le solicitó ser su asesor.
Además, el diputado declaró que la única plática que sostuvo con Meyer en tono de alerta, fue cuando le hizo ver que Sánchez no era una persona de fiar, pero asegura que no tuvo conocimiento sobre la inversión, propiamente dicha.