El 4 de agosto de 2012 quedará marcado en la historia de Guatemala. Uno de sus hijos, de un lugar muy bonito y pintoresco llamado San Cristóbal Verapaz, le ha dado uno de los triunfos más importantes en el ámbito deportivo, Erick Barrondo ha escrito su nombre y el de Guatemala con letras de oro. Este triunfo nos hace orgullosos, más de 14 millones de guatemaltecos vemos con aprecio a Erick por ganar esa primera Medalla Olímpica para nuestro país.
Aunque este triunfo es de esfuerzo personal de nuestro campeón, es un orgullo para toda una nación, un joven de 21 años, de condición humilde nos demuestra que trabajando con esmero y persistencia se pueden tener grandes logros.
Muchos guatemaltecos consideramos a Erick Barrondo como un nuevo Héroe Nacional y admiramos su disposición de alcanzar una presea para su Guatemala, su mentalidad positiva y ese amor a su patria ha permitido a Guatelinda tener un espacio o momento de positivismo, alegría y satisfacción dentro de tanta dificultad nacional.
Recordando ese grandioso momento, vimos que durante toda la competencia Erick demostró que iba para ganar una medalla para nuestra Guatemala, acá todos a la expectativa, nerviosos por momentos, debido a las faltas señaladas, pero creíamos que si era posible un triunfo, que sí se puede; la adrenalina corría al máximo no sólo en Barrondo, sino también en toda Guatemala; al llegar a lo último de la competencia, mi emoción al igual que la de muchos chapines que no sabíamos si gritar, saltar, reír o llorar de la felicidad, era inminente ya que nuestro hermano guatemalteco se consagraba entre los grandes del mundo, en los primeros tres lugares. ¡Guatemala se paralizó! ¡Guatemala feliz!… y todos los que presenciamos el desenlace nos sentimos más guatemaltecos, más nacionalistas, había algo que nos unía en ese momento y era el triunfo del joven de San Cristóbal Verapaz, Erick Barrondo, que le decía al mundo ¡Guatemala Presente!
Al momento que Barrondo cruzó la meta y dibujó en su pecho una Cruz en señal de agradecimiento a Dios por concretar su nueva hazaña, mi emoción estalló en llanto de felicidad al ver como Erick se convertía en el Héroe de muchos y transformándose en ese momento, en uno de los guatemaltecos, que hacen grande a mi Guatemala.
Estamos viendo una nueva era de deportistas en nuestra Guatelinda, el ejemplo de Erick Barrondo nos servirá de motivación para alcanzar y cumplir nuestros sueños y metas propuestas. No importando cuán difícil sea el camino, recuerda caminante el camino se hace al andar y nunca, pero nunca, debemos darnos por vencidos ni aún vencidos.
Mil gracias Erick, nos demostraste que debemos creer en lo que hacemos, pero nunca dejar de creer en lo que podemos hacer, nos enseñaste a luchar por lo que queremos y nunca desfallecer, has grabado tu nombre en la inmortalidad con letras de oro, y serás recordado por siempre como un Héroe y ejemplo a seguir por muchos.
Al escribir esta columna y revivir los momentos de gloria donde Erick iba con paso firme a conquistar la presea obtenida, se me eriza la piel y me viene una sonrisa al rostro, pero al saber de personas como Erick Barrondo un Hijo Predilecto de su tierra, hace que cada día mi persona y muchos guatemaltecos estemos orgullosos de haber nacido en el País de la Eterna Primavera, tierra del Quetzal y de Erick Barrondo.