La encuesta de las urnas


En poco más de 48 horas conoceremos el resultado de la encuesta, que se realizará en las urnas el próximo domingo 9 de septiembre. Se supone que en esa no deberí­an existir engaños, campañas de tinte oscuro, zancadillas ni falsedades.

Mario Castejón

Le decí­a ayer a un conocido hombre público: pienso que ílvaro Colom va a cosechar una votación más abultada que la que le dan las encuestas. La razón es fácil de entender: aunque son procedimientos estadí­sticos basados en un universo de personas de los diferentes estratos de la sociedad y grupos de edad a nivel del área urbana y rural, su resultado puede variar más allá del margen de error, si se compara con los resultados reales que se den el dí­a de la votación, cuando un crecido número de ese pequeño universo que vive en lugares de alta ruralidad a donde el encuestador no llegó, acudan a votar. En el caso actual ílvaro Colom cuenta con una organización presente en todos los municipios de la República y sus mensajes de boca a boca, como la tradición oral, han llegado hasta esas regiones de alta ruralidad.

De acuerdo a la última encuesta dada a conocer el miércoles de esta semana, existe un empate a 31 puntos por ciento entre el ingeniero ílvaro Colom y el general Otto Pérez Molina. Detrás se colocaron con menos de 15 puntos el doctor Alejandro Giammattei, el doctor Eduardo Suger, el señor Luis Rabbé y la señora Rigoberta Menchú. Considero que sorpresas en cuanto al primer lugar no habrá, lo tendrá el ingeniero ílvaro Colom y el segundo lugar el general Pérez Molina. El tercer lugar lo ocupará el doctor Giammattei, ahora bien, en donde tengo mis dudas es quién ocupara el cuarto, quinto y sexto lugar disputado entre el doctor Suger, la señora Menchú y el candidato del FRG.

Volviendo a los dos primeros la diferencia de votos entre Colom y Pérez Molina podrá ser mayor de lo que muchos piensan a favor de Colom porque los indecisos que suman el 26% a estas alturas han resistido a las campañas negras contra el candidato de la UNE y ya frente a las urnas van a votar por Colom. A esto habrá que agregar lo dicho sobre que las encuestas son un aproximado de la realidad, sus datos no incluyen esas áreas de alta ruralidad en donde el voto cautivo de Colom es grande. Su trabajo eficaz y honrado por siete años frente a Fonapaz en tres Gobiernos diferentes y luego su participación como asesor en la Secretarí­a de la Paz y Director Ejecutivo en la Dependencia Presidencial Para La Resolución de Conflictos de tierras durante el Gobierno de Arzú, lo hacen conocido hasta donde no llegan ni encuestadores ni campañas desleales y estamos hablando de unas 9 mil comunidades.

Para la segunda vuelta que yo creo se dará entre Colom y Pérez Molina, la diferencia va a ser mucho mayor que en la primera vuelta a favor de Colom por las razones anteriores, además de una razón adicional, el apoyo que se va a consolidar frente a una tesis civilista que representa ílvaro Colom y que llegará de los votantes de los otros partidos con o sin acuerdo de las dirigencias, los guatemaltecos en su gran mayorí­a queremos un gobernante civil.

Sabemos que el diablo ya no va a meter la cola dentro de las lluvias y vientos del huracán Félix, en todo caso la gente esperará que escampen un poco las normales lloviznas del invierno para acercarse a votar. El problema lo sigo viendo en las áreas de competencia del Tribunal Supremo Electoral y de las autoridades de policí­a, la seguridad dentro y fuera de los lugares de votación para prevenir disturbios y violencia que hasta hoy ha continuado. También para evitar acciones de presión en contra de la secretividad del voto. No es exagerar, en Guatemala existen sitios en donde las «autoridades» todaví­a pretenden controlar el voto de los pobladores.

También considero problemático el resguardo de la papelerí­a después de haber cerrado las mesas de votación y la forma en que se trasladen los resultados al Tribunal Supremo Electoral. He visto con alarma el anuncio de que algunos medios de comunicación ofrecerán resultados finales no oficiales, lo cual en la experiencia que me tocó vivir en México en el 2006 ocasionó serios problemas porque dio lugar a manipuleos, violencia protestas y al final inconformidad y división de la sociedad.

Para terminar, hago llegar un saludo a los candidatos a los diferentes cargos de elección, independientemente del lugar que ocupen y que actuaron pensando en Guatemala, tienen mi respeto. Siguiendo una caracterí­stica que ha sido norma en mi vida, de decir abiertamente lo que pienso aunque a veces me haya acarreado amarguras, termino con una coplita de Atahualpa Yupanqui que dice; «Yo sé que muchos dirán que peco de atrevimiento si largo mi pensamiento al punto que ya elegí­, pero siempre he sido así­ galopeador con el viento», por eso y por muchas razones más, yo votaré por ílvaro Colom y por Rafael Espada, creo que estaré votando por Guatemala.

Corroborando lo dicho, la encuesta publicada por el matutino Siglo XXI por el dí­a de hoy señala que Colom aventaja a Pérez Molina por ocho puntos de diferencia y asimismo que gana en las cinco regiones del paí­s y que la mayorí­a son indí­genas.