La Educación no es un Derecho


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Importante cosa la educación en este mundo, importante como pocas, de hecho la base para poder escribir estas letras y discutir su contenido. Importante sí, pero no un derecho. Parece ser que al ser humano se le convence con repetirle mil veces lo mismo y como que se tratara de monos amaestrados vamos perdiendo esa capacidad racional con la que venimos a este mundo para analizar o cuestionar el porqué de las cosas.

John Carroll


La educación no debe de ser catalogada como derecho porque implementarla se traduce en la utilización de bienes que tienen valor como pueden ser los útiles, los libros, las aulas y los salarios del maestro y esto a nivel estatal solo se logra quitando a unos para dar a otros. La educación en el plano privado es muy diferente porque utilizar los recursos propios para pagar los bienes económicos de la educación es finalmente una decisión que solo afecta al que la toma libremente sobre sus recursos. Los verdaderos derechos son aquellos que utilizan el poder coercitivo del Estado para garantizar a sus miembros los únicos derechos inherentes a la persona como son el de la vida, la propiedad y la libertad de decidir sobre estos. Garantizar los verdaderos derechos no significa tomar recursos de unos para entregar a los otros sino simplemente tomar los recursos necesarios para cubrir los costos de un sistema que busca impedir que otros tomen o dañen lo propio incluida la integridad física y la vida.

Debemos entender a la educación como un bien económico material más como tantos otros, el transporte, la salud y el trabajo son todos bienes económicos que requieren de recursos o sacrificios para adquirirse, todos ellos sujetos al sistema de precios regidos por la oferta y la demanda en donde el poder coercitivo del Estado solo interviene para distorsionar la información y hacer del juego económico uno más ineficiente.

Los que afirman que tienen derecho a la educación están afirmando indirectamente que tienen derecho a tomar por la fuerza los recursos de otros y por lo tanto están aceptando también que otros tienen derecho a tomar por la fuerza lo que les pertenece. Es por esto que entender a la educación como un derecho es, en sí mismo, una clara violación a los verdaderos derechos.

Está claro que la realidad social de nuestro y otros países obligan a considerar la necesidad de contar con un sistema de educación pública básica, pero de esto a considerar e incluso asentarlo en nuestro marco jurídico como un derecho existe un trecho enorme. Son los políticos quienes hábilmente han identificado que nosotros sus clientes demandamos servicios que consideramos importantes como los ya mencionados y ellos nos han ofrecido a cambio subir a los altares de la necesidad a estos bienes económicos dándoles el noble título de Derecho. Nosotros celebramos esos logros sin darnos cuenta que lo único que pretenden es acrecentar su poder manejando currículos, métodos y, de paso, un gigantesco presupuesto que da lugar a mucho.

Invertir en educación es sumamente importante para el desarrollo de este país y de la humanidad entera pero eso no convierte a la educación en un derecho. Para lograr el desarrollo de la humanidad es muy importante concentrarnos en la defensa de los verdaderos derechos fundamentales porque solo un Estado que garantice estos derechos puede poner al servicio de sus ciudadanos un ambiente propicio para el desenvolvimiento de su capacidad creativa y emprendedora para que después de la producción decidamos entonces libremente cómo educarnos.