Cuando hablamos de drogas, tenemos que distinguir entre drogas legales que se utilizan en medicina; productos usados en forma controlada por un galeno autorizado para curar o salvar la vida de personas enfermas, y las drogas adictivas, generalmente no legales. Las compañías farmacéuticas invierten mucho dinero en la investigación acerca de los efectos que esos productos tienen en el organismo de los seres humanos y en qué dosis deben tomarse para obtener el efecto deseado.
Sin embargo, algunas personas han hecho el experimento de usar esas medicinas, drogas, en manera no estipulada y por consiguiente, ABUSAN de las drogas legales. Ese abuso puede llegar a crear una dependencia a esas drogas, lo que consecuentemente produce una alteración en la conducta de esa persona. Por eso, en algunas medicinas hacen la advertencia de no manejar un vehículo motorizado hasta no saber cuál será la reacción del cuerpo al medicamento. Los efectos de algunas medicinas, al tomarlas en exceso, pueden ser desde crear una euforia exagerada, hasta una depresión profunda.
En la década de los años treinta, durante la época de la PROHIBICIí“N, hubo un movimiento para la liberación de la venta del licor cuyo resultado fue precisamente eso, la liberación de la venta de bebidas alcohólicas. Casi ochenta años después, se observan en la publicidad, variados anuncios contra el uso indebido de estas bebidas. Hay organizaciones especializadas para tratar el abuso y la adicción alcohólica. Sin embargo, antes de llegar a esa situación, hay otro resultado muy grave como consecuencia del consumo excesivo del alcohol y esto es el abuso y la violencia en la familia. Cuántas veces escuchamos o leemos que hubo una riña entre varias personas «después de ingerir licor». Tales riñas muchas veces terminan en muerte. Las bebidas alcohólicas se pueden comprar 24x7x365, igual a la medicina legal, supuestamente vendida bajo receta médica. Sigue la polémica discusión acerca de si se debe liberar y legalizar, o no, la venta de drogas hasta ahora ilegales en Guatemala y en Estados Unidos.
A raíz del secuestro de un niño en San Diego, California, quien fue raptado por narcotraficantes de Tijuana, México, y llevado a esa ciudad cruzando la frontera, ha aumentado la discusión sobre la liberación total de la venta de marihuana en el Estado de California. La Propuesta 125, de 1,996 en California, legalizó el uso de marihuana con propósito medicinal únicamente.
Hoy día existe un movimiento en ese Estado para que se legalice la venta total para cualquier situación y a cualquier persona. Sin embargo, el propósito ahora es económico. Es vender la droga para obtener más ingresos para el fisco californiano. California está solicitando al gobierno central unos veinte mil millones de dólares para salir de la crisis económica en que se encuentra. Jessie Ventura, ex gobernador de Minnesota, habla a favor, haciendo comparaciones con el uso de medicinas controladas en su dosis y el uso no controlado de marihuana a consumir. Hay en California, una institución que se llama «Oaksterdam University» que imparte un curso sobre cómo sembrar, cómo cuidarla y cómo cosecharla. También hay otro curso en cómo hacer la mercadología para la venta masiva de la misma planta. El propósito de todo esto es crear más pago de impuestos para el estado fallido de California. Es una cuestión económica.
El siete de este mes vi, en Fox News, que una señora embarazada y fumando marihuana, sopló el humo de esa droga, en la boca de un niño con Síndrome Down, mientras la madre del niño observaba y se reía. La liberación de la venta de las drogas ilegales, es vista solamente bajo la perspectiva económica. No toma en cuenta el efecto en el cerebro de la persona usuaria de dichas drogas. Las drogas, tanto las legales como las ilegales, afectan los lóbulos temporal, frontal y parietal; los que controlan las emociones, los juicios y las acciones; provocan una alteración general de la conducta, debido a la acción debilitante de la droga en los tres lóbulos cerebrales. Las personas que consumen drogas ilegales, a sabiendas de que su contenido mezclado, como en el caso de «paco», una pasta de cocaína con vidrio molido, querosene y otros productos químicos, que atacan el sistema nervioso y puede causar la muerte en poco tiempo de usarla, han llegado a una adicción profunda que demuestra que parte de la sociedad está gravemente enferma.
El futuro vislumbra la posibilidad de que un niño, el suyo señor lector, podrá acercarse a una ventanilla y comprar la droga que quiera, libremente. Sólo necesitará contar (¿?) con el dinero que necesita para hacerlo. Las consecuencias de esta «libertad» es encarcelarlo para siempre.