En Guatemala hay temas que las personas consideran importantes, pero dada su complejidad, abordaje integral y de largo plazo, dicha importancia se relega al discurso coyuntural y los proyectos de corto plazo, invisibilizando así, el carácter determinante y nuclear de los mismos. La desnutrición infantil forma parte de los llamados problemas invisibilizados (como el racismo y el machismo), todos saben que están pero nadie los ubica de acuerdo a su importancia estratégica como clave del desarrollo humano y el desarrollo social que, precisamente, se erigen en los dos primeros ejes estratégicos del Plan de Gobierno de Acción de Desarrollo Nacional –ADN–.
Acción de Desarrollo Nacional ADN
Metodológicamente hablando, debe partirse de tres premisas fundamentales para combatir y erradicar la desnutrición infantil: a) La desnutrición infantil es un problema complejo e integral que va más allá del hambre y poco o nulo acceso a los alimentos; b) El tema tiene una incidencia estratégica en el cumplimiento de la misión fundamental de un Estado: Garantizar la vida y bienestar de su población; c) Su abordaje requiere un nuevo enfoque, basado en la integralidad y complejidad del problema, así como una férrea voluntad política que descarte el clientelismo y el corto plazo, debiendo asumir los costos políticos que correspondan.
a) La desnutrición infantil tiene componentes e implicaciones de índole bio-psico-social, con impactos humanos, políticos y económicos profundos y funestos si no se atienden en la tierna infancia, como es el caso de Guatemala. Los tres primeros años son vitales para el desarrollo integral del ser humano; una alimentación adecuada permite la creación de neuronas fuertes y saludables en el cerebro, condición sine qua non para el desarrollo del pensamiento lógico y demás componentes del proceso de aprendizaje, adaptación al medio y desarrollo humano. Según los expertos, el daño causado en estos primeros tres años es IRREVERSIBLE, aunque posteriormente se contemplen proyectos y programas nutricionales de diversa índole (verbigracia: refacciones escolares en la instrucción primaria). Por otra parte, el niño y la niña, sufren de problemas de estima personal al percatarse de que otros infantes tienen facilidades de aprendizaje y desarrollo que ellos no poseen ni poseerán aunque se lo propongan. La formación conservadora y desactualizada de muchos maestros, no hace más que reforzar esta triste historia. Finalmente, la nación acusa impactos políticos y económicos graves, al contar con una fuerza laboral subestimada y en franca desventaja con otros países, una población con baja autoestima y con capacidades muy limitadas casi siempre orientadas al trabajo operativo y/o en el campo.
b) Debe entenderse claramente que si no se atiende este problema, desde la niña, el círculo perverso se mantiene; pues niñas desnutridas, con baja autoestima, ignorancia educativa sexual, víctimas de pobreza y violencia intrafamiliar (y otras formas de violencia), producen partos prematuros, bebés traumatizados, mortalidad y/o desnutrición materno-infantil y, por supuesto, bebés condenados a neuronas poco desarrolladas que impactan su inteligencia y capacidad de aprender y desarrollarse, así como deficiencias severas en talla y peso. En consecuencia, un Estado que no provee el más elemental de los derechos como es la calidad de vida de sus niños y niñas, no cumple con su misión, con su razón de ser, y entonces, sí podemos hablar de un Estado FALLIDO, más allá del colapso institucional que caracteriza a este tipo de calificación.
c) El problema nutricional es complejo y su abordaje debe ser integral: Sistema de Salud, Sistema Educativo, Seguridad Alimentaria; Derechos Humanos, Programas Sociales y otros aspectos. Además, este abordaje es costoso y con implicaciones de corto, mediano y largo plazo, por lo que el tema de la voluntad política incondicional es premisa fundamental, pues normalmente, la visión de país y el enfoque en los intereses humanos y nacionales, cede ante el clientelismo, la coyuntura y el corto plazo.
Nuestro Plan de Gobierno en ADN, plantea los siguientes aspectos involucrados en nuestro Plan Nacional Integral para la Erradicación de la Desnutrición Infantil: 1. Revisión del Mapeo e Inventario del problema nutricional, con énfasis en mujeres embarazadas y niños de 0 a 3 años. 2. Fortalecer y/o reactivar las Comisiones Comunitarias de Seguridad Alimentaria (COMUSAN) en todo el territorio nacional, como entes conductores del proceso de erradicación de la desnutrición infantil, velando porque su integración y dinámica incorpore a TODOS los sectores poblacionales y productivos. 3. Reorientación presupuestaria a efecto de universalizar las guarderías de 1 a 3 años para garantizar la atención nutricional adecuada (sin perjuicio de otros cuidados y prevenciones). 4. Universalizar la educación preprimaria, responsabilizando a la comunidad educativa y las juntas escolares para asegurar la dotación no sólo de refacciones escolares sino desayunos y almuerzos balanceados y enriquecidos. 5. Aprovechar el servicio social y el voluntariado a nivel nacional, para implementar, monitorear, proteger y evaluar estos programas. 6. Generar un Plan Maestro de Capacitación que provea una atención integral, incorporando programas de organización comunitaria, preparación de alimentos, salud, educación sexual y reproductiva, valores y estima personal, saneamiento e higiene, y otros componentes conexos al tema principal que es la desnutrición. 7. Involucrar a la Comunidad Educativa (padres, maestros, estudiantes y personal administrativo) en todo el proceso, desde el diseño y la implementación, hasta el monitoreo, defensa y evaluación del Plan Nacional para la Erradicación de la Desnutrición Infantil, tomando en cuenta la poblaciones situacionales siguientes: a) Casos crónicos ya existentes; b) Casos en proceso de desnutrición y c) Casos no afectados (prevención).
ACCIí“N DE DESARROLLO NACIONAL
Del Despacho de Adela Camacho de Torrebiarte