La depresión predispone a enfermedades cardí­acas


La depresión presenta multiplicidad de sí­ntomas, muchos de ellos pueden ser fí­sicos por lo cual motivan consultas médicas frecuentes. Pero su falta de validación en la sociedad e incluso de parte de los profesionales de la salud impide ver a esta enfermedad de manera seria. Ella constituye un factor de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares; y necesita un tratamiento con acciones prontas y eficaces que contribuyan a su estado de remisión

Dra. Ana Cristina Morales Modenesi
crismodenesi@gmail.com

Poseer una enfermedad cardí­aca en compañí­a de la depresión presenta un pronóstico más pobre en tanto a su tratamiento y proceso de rehabilitación. La gente que presentan sí­ntomas depresivos tiene: más sí­ntomas coronarios, mayor incapacidad fí­sica y menor calidad de vida.

También la depresión está relacionada a otros factores de riesgo de enfermedad cardí­aca; tales como, la hipercolesterolemia y la dependencia a la nicotina.

La enfermedad cardí­aca ha sido considerada una enfermedad masculina, sin embargo, las estadí­sticas han ido variando, esto debido a la condición y situación de género de las mujeres. Ya que las mismas conllevan al aumento del estrés, con la repercusión de mayor número de depresiones y el abuso del tabaco en la población femenina.

Las personas deprimidas pueden manifestar un engrosamiento y endurecimiento de las arterias, signo temprano de enfermedad coronaria. Los sí­ntomas fí­sicos de la depresión, como la pérdida de apetito y la fatiga, deterioran las arterias, según artí­culo publicado en Archives of General Psychiatry. Se conoce que muchos pacientes con depresión mayor presentan desregulación del sistema adrenérgico, lo que conlleva el riesgo de producir cambios en el ritmo de los latidos cardí­acos.

Otra ví­a alterna donde la depresión puede manifestarse, es en la coagulación sanguí­nea. Las plaquetas son células de la sangre que se encuentran en todo el sistema vascular y cuando se alteran pueden presentar enfermedades cardiovasculares o cerebro-vasculares. Forman coágulos que se unen a las paredes del sistema circulatorio (trombos) los cuales al desprenderse pueden conducir a tromboembolias.

Lo anterior se asocia a que las plaquetas tienen receptores serotoninérgicos, dopaminérgicos y adrenérgicos. La serotonina está involucrada en la génesis de la depresión y también de la trombosis.

Se han evaluado mecanismos por los cuales la depresión induce a eventos cardí­acos: 1. Factores biológicos: se estima la existencia de un factor genético común para la depresión y las enfermedades cardiovasculares; 2. Factores conductuales: Falta de constancia al tratamiento, mala calidad de alimentación, poca actividad fí­sica, la existencia de estilos de vida no saludables, el aislamiento y el poco apoyo social.

Es difí­cil obtener apoyo social para las personas que sufren de depresión, cuando en la misma sociedad, esta enfermedad no es considerada como tal.

Podemos seguir negando la depresión como enfermedad, pero cada dí­a tenemos más evidencias que si ella no es tratada de manera oportuna y adecuada; puede conducir al desarrollo de otras enfermedades.

En la ciudad de Guatemala en el Hotel Barceló, Salón las Naciones, del 13 al 16 del octubre del presente año. Se realizará el Congreso Nacional de Cardiologí­a: «DE ROJO POR LAS MUJERES». Evento que tiene como relevancia el dar a conocer el aumento del riesgo de enfermedades cardí­acas dentro de la población femenina, aunando la depresión como un factor de riesgo de estas. El Congreso es organizado por la Asociación Guatemalteca de Cardiologí­a, en la que tenemos el orgullo de contar con la primera presidenta mujer, la distinguida cardióloga, Dra. Guisela Castellanos. Se espera la participación y asistencia del sector salud y de la población general.