“El público es tan limitado, tan incapaz, que solo ve aquello que le enseñan” Stendhal
El arte, es una de las expresiones más maravillosas del ser humano, en lo personal siempre he admirado la obra de Manolo Gallardo, en sus diversas manifestaciones, por eso me llamó la atención que una obra de él no pudiera ser develada, he leído las diversas opiniones, y cuestionamientos hacia dicha obra, analizando la misma, yo no le encuentro ni veo la lectura que le han dado otros en relación a la crucifixión de Jesús,
licgla@yahoo.es
soy católica y devota, más con mente amplia, he tratado de encontrar el sacrilegio en la obra del maestro Gallardo, sin embargo no lo encuentro por varias razones, 1) La mujer no está crucificada porque no está en una cruz, 2) No tiene clavos en las manos ni en los pies, 3) La posición de sus manos y pies no es la misma que la de Jesucristo, por lo tanto no existen similitudes relevantes.
El artista crea una obra a su libre albedrío, y trata como en el presente caso que el mensaje llegue con la firmeza que se necesita, la obra tiene como objetivo crear conciencia en relación al feminicidio, me pregunto, durante el conflicto armado, y hoy ¿Cuántas mujeres y hombres no han sido crucificados, aunque no sea en la Cruz del Gólgota? Por favor señores, si en Guatemala constantemente existen muertes en la que las personas son atadas de pies y manos, a las mujeres que hemos sido violadas nos atan las manos como en la escultura, y las piernas en forma diferente, pero cuando nos sueltan nos atan los pies, y lo escribo porque lo viví, por lo tanto no me explico por qué no se entiende o no se quiere entender el mensaje, ¿O debemos vivir todos y todas una violación para entender e identificarse con el mensaje de la escultura? Por favor, a Jesús le insertaron clavos, en la guerra interna lo hicieron también, hoy atan con cuerdas, y eso es lo que transmite el maestro, con manos y pies atados nadie puede defenderse, menos las mujeres.
Recuerdo hace años estuve en Japón, y nos llevaron a un Jardín Zen, al que fui consistía en 15 piedras desiguales colocadas separadas sobre arena, y el visitante se tenía que sentar, donde quisiera, podía pasar cualquier cantidad de tiempo, cambiando de lugar, que nunca iba a ver la misma cantidad de piedras, ni en la misma posición ¿Cuál es la moraleja? Que la sabiduría japonesa demuestra, que nunca se repite una situación, y que nunca se puede tener la misma visión del mismo lugar, persona, animal o cosa, todos los seres humanos somos diferentes, y por lo tanto nuestra mente funciona de acuerdo a ciertos patrones, que se van modificando con el tiempo, y ya en la segunda década del siglo XXI, no podemos seguir como en la época de la inquisición, Jesús es único, y yo le respeto, pero eso no significa que los seres humanos no hayan cometido y sigan cometiendo atrocidades con otros seres humanos, especialmente las mujeres, que hemos sido mancilladas física, emocional y psicológicamente, que no debemos permitir que se repita, que debemos poner un alto al sufrimiento, y que el feminicidio como tal mancilla a la mujer por ser mujer, se hubieran golpeado más el pecho si el maestro hubiera esculpido una mujer violada, sin brazos y sin piernas con la vagina abierta, porque así es como aparecen en Guatemala. ¿Hubiera sido más aceptada una escultura tan macabra, o una que delicadamente trata de demostrar el sufrimiento de la mujer? Las mariposas, le dan ese toque de dolor, porque son tan bellas y viven tan poco.
La escultura debe ser develada, y mostrada al mundo como una reflexión al sufrimiento de millones de mujeres que son asesinadas o mutiladas física emocional o psicológicamente diariamente, sin que nadie haga nada por evitarlo. EL PROBLEMA NO ES QUE EXISTA UN PUNTO NEGRO, EL PROBLEMA ES QUE NO VEAN LA HOJA BLANCA.