Las mujeres parlamentarias iberoamericanas «tienen un importante papel para que esta crisis no suponga un retroceso en el desarrollo de la igualdad y el respeto a los derechos humanos», llamó la directora del Fondo de Desarrollo para las Mujeres de la ONU (Unifem), la española Inés Alberdi.
«En la crisis (…) queremos evitar políticas públicas ciegas a la cuestión de género», coincidió Rebeca Grynspan, directora para América Latina del Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD).
Ambas hicieron este llamamiento ante 70 parlamentarias iberoamericanas y españolas reunidas en el encuentro «Hacia una agenda política para la igualdad de género en América Latina y el Caribe», que pretende analizar la situación en la región y avanzar en la elaboración de una agenda política que la incluya.
«Tenemos que evitar por todos los medios que se debilite la agenda de la igualdad social: es un riesgo que existe», coincidió la vicepresidenta primera del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega.
De la Vega subrayó asimismo la «eficacia» de las leyes para fomentar la paridad de género en las instituciones, que se han aprobado en 12 países latinoamericanos.
Esta ley, que Argentina fue el primero en aprobar en 1991, hace que los países que la adoptaron cuenten con una media de un 20% de parlamentarias, frente a un 14% de mujeres en los países que carecen de esta legislación.
Cuba (49,2%), Argentina (40%) y Costa Rica (36,8%) son los países con mayor representación, frente al mínimo de Colombia (8,4%), Brasil (9%) y Guatemala (12%).
Las parlamentarias, junto con expertos y responsables en igualdad debatirán en Madrid cómo fortalecer la participación política de las mujeres en la región y cómo crear una agenda en los parlamentos que incluya temas como la violencia de género, la conciliación entre empleo y familia, la salud sexual y reproductiva y la incorporación de la agenda de género en las legislaciones.